
Estrategias de manejo, nutrición y evaluación reproductiva aseguran mayor rendimiento y producción de crías

La fertilidad bovina es la capacidad del ganado para reproducirse de manera eficiente y producir crías saludables. En los sistemas de producción, esta característica determina directamente la rentabilidad, ya que un toro fértil y un hato reproductor saludable garantizan un mayor número de terneros por año y mejora la eficiencia productiva. “El toro es un actor central en la reproducción bovina. Su capacidad reproductiva depende de varios factores físicos, fisiológicos y ambientales que pueden afectar la tasa de concepción del hato”, explican especialistas en el área.
La investigadora Juliana Correa, de Embrapa en ganado de corte, resalta la importancia del toro en los resultados de preñez.
“Dado que el toro influye en los resultados de preñez, se está investigando el comportamiento de los toros con menores tasas de preñez para entender por qué ocurre este efecto. Estamos trabajando para encontrar la explicación a través de tests complementarios, que incluyen citometría de flujo, evaluación de análisis computarizado de motilidad y cinética espermática en diversas situaciones, y estudios de patología¨.
Todo esto nos permitirá identificar las cualidades de ese toro, que no se limitan únicamente a las características espermáticas, sino que también afectan la tasa de preñez.
Según Correa, entre los factores que influyen en la fertilidad de los toros, la edad y madurez sexual es clave: los toros alcanzan la madurez sexual entre los 12 y 18 meses, dependiendo de la raza y genética, mientras que la madurez completa, con capacidad de producir esperma viable en cantidad y calidad, se logra alrededor de los 2 años.
El toro demasiado joven o demasiado viejo puede presentar disminución en la fertilidad. La genética influye directamente en la calidad espermática, libido y capacidad reproductiva, por lo que se recomienda seleccionar toros con historial reproductivo comprobado y buena conformación física.
La salud general y nutrición también son determinantes: la desnutrición disminuye la producción de espermatozoides y reduce el desempeño reproductivo; enfermedades infecciosas, como brucelosis, leptospirosis o enfermedades venéreas, afectan la fertilidad; mientras que la suplementación adecuada, rica en proteínas, minerales y vitaminas, mejora la función testicular y la producción de semen.

“Dado que el toro influye en los resultados de preñez, se está investigando el comportamiento de los toros con menores tasas de preñez para entender por qué ocurre este efecto. Estamos trabajando para encontrar la explicación a través de tests complementarios, que incluyen citometría de flujo, evaluación de análisis computarizado de motilidad y cinética espermática en diversas situaciones, y estudios de patología”


Condiciones ambientales
Las condiciones ambientales, como estrés por temperatura extrema, humedad o manejo inadecuado, pueden afectar la libido y la fertilidad, y la exposición prolongada a calor intenso puede reducir temporalmente la calidad del esperma.
¨El manejo reproductivo es fundamental: evaluar toros mediante pruebas de fertilidad y revisión física antes de incorporarlos al hato, controlar el número de hembras por toro —en condiciones normales un toro puede cubrir entre 25 y 50 vacas por ciclo— y evitar fatiga excesiva son medidas esenciales para mantener la eficiencia reproductiva¨.
Además, la conducta y libido del toro son vitales; su capacidad para detectar hembras en celo y montar correctamente determina directamente la tasa de preñez, y factores como estrés, enfermedad o mal manejo pueden reducir su desempeño reproductivo.
Para identificar toros fértiles, Juliana explica que los especialistas recomiendan observar el buen estado corporal, musculatura adecuada y patas fuertes; testículos grandes, firmes y simétricos; producción constante de semen de buena calidad (motilidad y concentración espermática); y un interés activo por hembras en celo (libido).
Entre las recomendaciones para mejorar la fertilidad se incluyen la selección genética basada en historial reproductivo y salud; evaluaciones físicas y pruebas de semen periódicas; buena alimentación y suplementación mineral específica; control sanitario y prevención de enfermedades reproductivas; y manejo adecuado de toros para evitar estrés y fatiga.
En síntesis, la fertilidad bovina depende de un equilibrio entre genética, salud, manejo y ambiente, y un toro bien seleccionado, nutrido y manejado garantiza un hato más productivo y eficiente.

Redacción: Publiagro













