
Desde la estancia Santa Rosita, Celim Majluf resalta la adaptación de la raza y las mejoras de manejo que impulsan la productividad en un entorno complejo
La raza Brahman se ha consolidado como uno de los pilares de la ganadería bovina en el departamento del Beni, particularmente dentro de los sistemas extensivos de producción, donde las condiciones climáticas, edáficas y de manejo demandan animales rústicos, eficientes y con una alta capacidad de adaptación. En un territorio caracterizado por amplias llanuras, ciclos recurrentes de inundación y sequía, así como grandes extensiones de pasturas naturales, el Brahman ha demostrado ser una herramienta estratégica para sostener y proyectar la producción de carne.
Celim Majluf, productor de ganado Brahman en el Beni y propietario de la estancia Santa Rosita, señala que la raza ha respondido de manera positiva a las exigencias del entorno beniano, superando las limitaciones propias del clima tropical.
“El Brahma nos ha demostrado en el Beni una alta capacidad de adaptación, en el Beni por lo general tenemos altas temperaturas, inundaciones estacionales, alta presencia de parásitos y mucha humedad, sin embargo, el Brahman ha demostrado adaptarse muy bien a todas las condiciones que tenemos”, destacó.
Según Majluf, el desempeño del Brahman en la región no responde únicamente a su genética, sino también a una sinergia entre la raza y las mejoras en el manejo productivo implementadas en la propiedad. Explicó que el trabajo sostenido en Santa Rosita ha permitido complementar la adaptación natural del Brahman con prácticas que optimizan su rendimiento y bienestar.
“El Brahman ya ha generado una especie de sinergia, es decir que la raza ayudado, sumado a una serie de mejoras con el manejo que se realiza, se ha complementado tanto en términos de adaptación como mejoras que han realizado específicamente en la propiedad Santa Rosita”.
“Vamos a presentar un borrador de proyecto de ley donde vamos a dar los alcances, vamos a ver las prioridades y los impactos que va producir la ley de uso de suelo”

La estancia Santa Rosita opera bajo un sistema de ganadería semiintensiva, con una planificación orientada a mejorar el orden, la sanidad y el aprovechamiento de los recursos disponibles.
“Nosotros trabajamos en ganadería semiintensiva, Santa Rosita está dividida en 30 potreros en donde realizamos la rotación del ganado y hacemos un manejo constante de acuerdo a un riguroso plan sanitario a parte tenemos fuentes de agua tanto naturales como también hemos ayudado a través de bebederos acoplados a un sistema de bombeo solar eso nos ha permitido mejorar el manejo”, explicó el productor.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la ganadería en el Beni es el impacto de las inundaciones estacionales, que dificultan el desplazamiento y manejo del ganado. En ese contexto, la subdivisión de la propiedad en diferentes potreros consideró Majluf, resulta clave para mantener un mejor control del rodeo y responder de manera más eficiente a las condiciones climáticas adversas.
Actualmente, la propiedad Santa Rosita se dedica a la cría y recría de ganado Brahman hasta los 24 meses de edad, etapa en la que se realiza la comercialización. El establecimiento cuenta con alrededor de 3.000 vientres Brahman, conformando un hato homogéneo que viene siendo trabajado de manera sostenida desde hace siete años, período en el cual han obtenido resultados positivos tanto en adaptación como en productividad.
Desde una perspectiva económica y territorial, la producción de ganado Brahman en el Beni cumple un rol fundamental en la seguridad alimentaria, la generación de empleo rural y la dinamización de las economías locales. La raza se integra de manera natural a un modelo productivo que prioriza el uso sostenible de los recursos, el manejo responsable de las pasturas naturales y la convivencia con los ciclos ambientales propios del ecosistema beniano, consolidándose como una alternativa sólida para el desarrollo ganadero del departamento.

Fuente: Celim Majluf
Redacción: Publiagro













