Conocer el consumo por animal, el momento de suministro y el diseño del comedero asegura mejores resultados y evita pérdidas.

La suplementación estratégica en ganado de corte es un instrumento fundamental para mantener la ganancia de peso durante todo el año. En sistemas de producción extensivos, donde el pasto y el forraje constituyen el alimento principal del bovino, la disponibilidad de alimento varía según las estaciones, por lo que la suplementación se vuelve una herramienta clave para sostener el rendimiento y evitar pérdidas productivas.

Federico Velazco, técnico en nutrición y médico veterinario, explica que uno de los grandes problemas que enfrentan los productores es que cuando se terminan las lluvias, normalmente en el periodo de invierno, la producción de pasto y forraje se reduce drásticamente. Al disminuir la oferta de alimento, también baja la ingestión de proteína y energía, lo que provoca que el ganado comience a perder peso. Este escenario afecta especialmente a los animales que están próximos a la faena, ya que se retrasan en alcanzar el peso deseado y, por tanto, tardan más en estar listos para la venta.

“Cuando se realiza suplementación estratégica conseguimos hacer una ganancia de peso estable hasta el periodo de invierno. Entonces, ese ganado está listo para la venta mucho más rápido y eso ocasiona más plata para el productor”, señaló Velazco. De esta manera, la suplementación no solo mantiene el peso del animal, sino que también reduce el tiempo de engorde, mejora la eficiencia productiva y puede aumentar la rentabilidad del sistema.

Cómo debe implementarse la suplementación
De acuerdo con el especialista, toda suplementación debe estar cuidadosamente planificada. No es suficiente con comprar y ofrecer el suplemento; es necesario conocer con precisión la cantidad de animales, el consumo promedio de cada uno y el momento adecuado para disponer del material. Este planeamiento permite ajustar la suplementación a las necesidades reales del rebaño y evitar desperdicios o sobrecostos.

“Elegir la estructura es importantísimo: los comederos deben tener el tamaño correcto y el espacio suficiente para los animales. Solo así se garantiza un mejor desempeño”, puntualizó Velazco. Un comedero mal diseñado puede generar competencia entre animales, estrés y pérdida de suplemento, lo que reduce la eficiencia del sistema. Además, el diseño y la ubicación del comedero influye en el manejo del rebaño y en la prevención de enfermedades.

«Cuando se realiza suplementación estratégica conseguimos hacer una ganancia de peso estable hasta el periodo de invierno. Entonces, ese ganado está listo para la venta mucho más rápido y eso ocasiona más plata para el productor»

Foto: Archivo Publiagro

El consumo de suplementos dependerá directamente del objetivo productivo. Velazco explicó que, a mayor cantidad de suplemento, más rápido será el aumento de peso. En este sentido, el plan debe ajustarse a la meta de ganancia diaria que se busca, ya sea para mantener el peso en época de escasez o para acelerar el engorde en un sistema de producción intensiva.

“Normalmente, como forma tradicional, se habla de un gramo de suplemento por cada kilo de peso vivo. Para un animal de 200 kilos, eso representa 200 gramos por día, pero puede ampliarse hasta 3 a 5 gramos diarios si se busca una ganancia de 500 gramos por día”, detalló el especialista. Esto significa que la suplementación debe adaptarse según el objetivo y la condición corporal del animal, evitando subalimentar o sobrealimentar, ya que ambos extremos pueden afectar la salud y el rendimiento.

El planeamiento y la definición de metas productivas son los que determinan la cantidad de suplemento necesaria por animal. En condiciones de sequía, donde los bovinos tienden a perder peso por la falta de pasto y forraje, una suplementación adecuada puede incluso generar hasta 60 kilos de ganancia en esta época crítica, según explicó Velazco. Esto representa una diferencia significativa para el productor, ya que reduce el tiempo de permanencia del animal en el campo y mejora la eficiencia del sistema productivo.

Preparación anticipada
Velazco insistió en que la clave está en planificar con anticipación, evitando improvisaciones que incrementen los costos y pongan en riesgo la producción. La preparación previa permite asegurar la disponibilidad de insumos, definir el tipo de suplemento más adecuado y establecer un calendario de alimentación que responda a las necesidades del rebaño en cada etapa del año.

“Comience a preparar ahora la suplementación del próximo año”, recomendó el especialista, al resaltar que la constancia y la previsión son pilares para enfrentar los efectos de la sequía en la ganadería de corte. Una estrategia bien planificada no solo asegura el mantenimiento del peso, sino que también contribuye a la sostenibilidad del sistema productivo, mejorando el uso de recursos y reduciendo el impacto de los periodos de escasez.

Fuente: Federico Velazco
Redacción: Publiagro