Innovación, durabilidad y monitoreo inteligente permiten un manejo más seguro, productivo y sostenible de los hatos

Foto: Internet
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En un contexto donde la demanda por mayor eficiencia productiva se vuelve determinante para la sostenibilidad del sector agropecuario, los sistemas de cercos eléctricos y alambrados rurales están experimentando una verdadera evolución tecnológica. Lo que antes era visto como una simple infraestructura perimetral, hoy se consolida como una herramienta estratégica para mejorar el control del hato, reducir pérdidas, optimizar el uso de pasturas y fortalecer la seguridad en las unidades productivas.

Diego Pinto Méndez, ingeniero de aplicación, destaca que la modernización de estos sistemas está impulsada por la incorporación de energizadores inteligentes, sensores de monitoreo, materiales con mayor resistencia y diseños que se adaptan a distintos tipos de terreno.

Estas innovaciones, señala, están cambiando la manera en que los productores manejan sus potreros y protegen sus animales. Según explica, “la incorporación de energizadores inteligentes, sensores de monitoreo, materiales de alta durabilidad y diseños adaptados a diferentes tipos de terreno está transformando la forma en que los productores protegen sus potreros, manejan la carga animal y optimizan el uso de pasturas”.

Hoy, los cercos eléctricos van mucho más allá de contener al ganado. Facilitan un manejo más seguro, eficiente y sostenible gracias a tecnologías que permiten detectar fallas en tiempo real, medir la intensidad del pulso eléctrico y controlar incluso a distancia el funcionamiento del sistema. Para Pinto, esta integración entre infraestructura y tecnología apunta a un mismo objetivo: evitar escapes, reducir pérdidas económicas y mejorar la productividad general. 

“La incorporación de energizadores inteligentes, sensores de monitoreo, materiales de alta durabilidad y diseños adaptados a diferentes tipos de terreno está transformando la forma en que los productores protegen sus potreros, manejan la carga animal y optimizan el uso de pasturas”

“Es una combinación, tanto el monitoreo como el control de los animales justamente para que no se salgan los animales”, enfatiza.

La innovación —afirma el especialista— se concentra en el desarrollo de materiales avanzados.

“En tema de innovación se basa en la durabilidad del material, mejores protecciones contra la corrosión y la oxidación, mayor conductividad en los cables eléctricos y esto está ayudando a mejorar la productividad en el agro”. Esto es clave especialmente en regiones con alta humedad, suelos agresivos o presencia de plagas que deterioran los postes tradicionales. Hoy existen postes sintéticos, galvanizados de larga vida, aisladores de polímeros reforzados y cables de alta conductividad que permiten una transmisión más eficiente de la energía eléctrica con menor pérdida por distancia.

Los beneficios de estas tecnologías son tangibles: menor costo de mantenimiento, mayor vida útil del sistema, mejor control del ganado y mayor seguridad para los animales. Pinto recalca que “el beneficio de aplicar estas tecnologías en cercos eléctricos es la protección de los animales, de las propiedades y lo otro es que con la alta calidad que existe prácticamente el mantenimiento es nulo y la durabilidad es mucho más alta”. Además, los energizadores modernos cuentan con protecciones contra descargas atmosféricas, consumo reducido de energía y compatibilidad con paneles solares, lo que los vuelve ideales para áreas remotas.

Sin embargo, advierte que la calidad de los materiales es determinante para garantizar un buen funcionamiento: Pinto recomienda siempre optar por “materiales de alta calidad de empresas certificadas y garantizadas para evitar inconvenientes en las propiedades”. En el mercado boliviano —cada vez más exigente— ya se puede encontrar una amplia gama de soluciones que cumplen con estándares internacionales y permiten a los productores migrar hacia sistemas más confiables y duraderos.

Fuente: Diego Pinto Méndez

Redacción: Publiagro