
En una histórica reunión nacional en Santa Cruz, los lecheros de Beni, Cochabamba, Tarija y Santa Cruz acordaron un frente único con propuestas clave: precio digno, combustible garantizado, apertura tecnológica y fortalecimiento institucional

En la mañana del 29 de octubre de 2025, en instalaciones de la Federación Departamental de Productores de Leche (FEDEPLE) en Santa Cruz de la Sierra, se dio cita el sector lechero nacional: representantes de los departamentos de Beni, Tarija, Cochabamba y Santa Cruz, junto a doce instituciones lecheras del país, se unieron para analizar la grave coyuntura que atraviesa el rubro y definir un camino común. Al frente estuvo el presidente de FEDEPLE, Juan Manuel Rojas, quien presentó la resolución conjunta que marca un nuevo hito para el sector.
Un frente nacional
Entre los acuerdos más relevantes destaca la creación de la Confederación Boliviana de Productores de Leche (COBOPROLE), cuya finalidad es representar de forma nacional e institucionalizada al sector lechero ante el Estado, la industria y la sociedad civil. De esta forma, los productores buscan consolidar su interlocución, elevar su poder de negociación y cambiar el rumbo de un rubro que consideran abandonado.
“Queremos que se acaben todo lo que son bandas de precios, regulaciones y queremos reglas claras para poder seguir en este noble rubro que es lo único que sabemos hacer: producir leche.” —Juan Manuel Rojas
El grito por un precio justo
La segunda gran demanda es contundente: los lecheros exigen que el precio que reciben por litro de leche cruda se actualice a Bs 7,0 como precio base, más bonificaciones por calidad y volumen. Este planteamiento surge de un análisis de costos que, según ellos, ha sido gravemente afectado por el alza de insumos, inflación y otros factores.
Actualmente, el gobierno había establecido una banda de precios entre Bs 4,45 y Bs 4,55 por litro en diferentes regiones. Los productores sostienen que ese monto no cubre los costos reales y amenaza la viabilidad del negocio lechero.

“Ante una estructura de costos que se desborda y una producción que se resiente, los productores de leche de Bolivia alzan su voz para recuperar su rentabilidad y asegurar la sostenibilidad del rubro”

Costos que se disparan y presión sobre el productor
El sector insiste en que la cadena productiva enfrenta presiones crecientes: el encarecimiento de granos de soya, maíz y sorgo —alimentación clave del hato lechero—, del combustible para transporte y ordeño, y de insumos sanitarios. Por ejemplo, se indica que una bolsa de alimento de 46 kg que antes costaba aproximadamente Bs 100, hoy ronda los Bs 160.
En este contexto, es fundamental recordar que la producción de leche en Bolivia creció en 2024 hasta aproximadamente 562 millones de litros, con más de 77 000 unidades productivas involucradas. Y que en 2023 el hato lechero alcanza las 4,4 millones de cabezas vacas lecheras, con Santa Cruz concentrando el 43 % del total.
Estas cifras muestran que, aunque el rubro es de magnitud nacional y estratégico para la seguridad alimentaria, los márgenes del productor se estrechan.
Combustible, tecnología y sostenibilidad
Otro punto clave de la resolución: el suministro garantizado de combustible (diésel y gasolina) para transporte, acopio y ordeño, así como eliminar estos combustibles de la lista de sustancias controladas. Sin este insumo, advierten, la logística de la leche se vuelve insostenible.
Asimismo, los lecheros solicitan la apertura de biotecnología agrícola para los cultivos forrajeros (soya, maíz, sorgo) que alimentan al hato. La adopción de biotecnologías permitiría reducir costos y mejorar eficiencia, señalan en la resolución.
Un sector que reclama reglas claras
Al margen de demandas puntuales, lo que el sector lechero boliviano exige es un ambiente de estabilidad institucional. Según Rojas, no se puede seguir con “bandas de precios” que cambian, regulaciones que no reflejan la realidad productiva y una producción que se ve asfixiada.
La constitución de COBOPROLE marca el inicio formal de una agenda de negociación hacia el nuevo gobierno del presidente electo, Rodrigo Paz, y futuros ministros del área agrícola. La resolución señala que se presentará al nuevo gobierno “al día uno” para sentar mesa de diálogo con la industria y el Estado.
¿Por qué importa al país?
El sector lácteo tiene una importancia estratégica: moviliza gran cantidad de volumen productivo, genera empleo rural, promueve el uso de forrajes, transporte, refrigeración y comercialización. Si los productores no tienen condiciones para producir, la consecuencia es menor oferta, menor inversión, y en el mediano plazo, mayor dependencia de importaciones o encarecimiento del lácteo para el consumidor.
Además, con el eslogan de Publiagro —“La información no se vende, se comparte”— es clave visibilizar que el bienestar del productor se traduce en bienestar alimentario para el país.
Caminos por recorrer
La creación de la confederación y la resolución adoptada marcan un antes y un después. Pero lo cierto es que el camino no será sencillo: se requiere negociar con la industria, validar técnicamente los costos de producción, incorporar mejoras tecnológicas y lograr acuerdos de largo plazo que trasciendan banderas coyunturales.
Para los productores bolivianos, la apuesta es grande: volver a producir leche de forma rentable, asegurar su cadena logística y convertirse en un pilar de la soberanía alimentaria nacional.

Redacción: Publiagro














