
El costo de los insumos y los bajos precios desmotivan a los agricultores; más del 50% ha abandonado el cultivo

En el departamento de Tarija, se ha observado un aumento significativo en el precio del tomate, con cajas que alcanzan los 340 bolivianos y cuartillas a 35 bolivianos. Esta situación ha sido explicada por Demetrio Camacho, presidente de la Asociación de Productores de Tomate Tambo-Tarupayo.
El aumento de los precios de insumos y los bajos costos de venta han reducido la producción de tomate en más del 50%. De 200 hectáreas cultivadas, ahora solo se producen alrededor de 100 hectáreas, y se prevé que este número baje a 50 hectáreas el próximo año.
Camacho indicó que, debido a los precios bajos, muchos productores están abandonando sus cultivos, y el aumento en el costo de agroquímicos ha hecho difícil mantener las plantas saludables, lo que ha llevado a un desabastecimiento. En Entre Ríos, donde se produce el tomate una vez al año, la cosecha comienza en enero y termina en mayo; actualmente, solo queda un 10% de la producción.
Al inicio de la cosecha, el precio del tomate cayó drásticamente a 10 bolivianos por caja, lo que generó grandes pérdidas. Producir una caja cuesta entre 50 y 60 bolivianos, lo que no se cubre con los precios de venta, lo que ha llevado a muchos a dejar de producir. La escasa producción reciente ha elevado los precios, con la caja de tomate en 240 bolivianos actualmente, y se espera que siga aumentando.

Al inicio de la cosecha, el precio del tomate cayó drásticamente a 10 bolivianos por caja, lo que generó grandes pérdidas. Producir una caja cuesta entre 50 y 60 bolivianos, lo que no se cubre con los precios de venta, lo que ha llevado a muchos a dejar de producir

Más del 50% de las familias han cambiado a otros cultivos como papa, maíz y morrón, o han migrado a otras regiones o a Argentina en busca de trabajo. Se advierte que, si los precios de insumos continúan subiendo, la producción se reducirá aún más, afectando la economía familiar.

Fuente: Radio Soberanía














