La veterinaria Carolina Salguero señala que almacenamiento, agua, fósforo y transporte influyen en que los nutrientes formulados lleguen efectivamente a los animales

Foto: Internet
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Los productores de cerdos enfrentan múltiples desafíos al momento de formular sus raciones, ya que muchas veces lo que se formula no necesariamente llega al tracto digestivo de los animales. Este fenómeno responde a diversos “puntos ciegos” que limitan y reducen el impacto positivo de las materias primas y de la formulación sobre el rendimiento animal.

La médico veterinaria zootecnista Carolina Salguero explica que la calidad e inocuidad de las materias primas son determinantes para alcanzar el máximo rendimiento en los cerdos. Entre los principales puntos ciegos, señala la variabilidad de los ingredientes. “Nosotros trabajamos con ingredientes de origen vegetal que obviamente tienen una variabilidad dentro de ellos, una variabilidad que no depende de nosotros, sino de problemas ambientales, lluvias, suelos y eso es inherente al ingrediente y eso va a afectar la calidad de esa ración que hacemos”, comentó.

Salguero enfatiza que, aunque no se puede controlar la variabilidad natural de los ingredientes, sí es posible optimizar factores como almacenamiento, limpieza y control de silos, para minimizar los efectos negativos y no exacerbar los problemas existentes.

Toxicidad en los aceites

Otro aspecto crítico es la calidad de los aceites que se incluyen en las formulaciones. Cuando los animales consumen aceites oxidados, se genera un impacto negativo importante en su salud. Esto se produce por un desequilibrio entre los ácidos prooxidantes y los antioxidantes presentes en el organismo del animal, lo que además reduce la energía disponible y afecta el rendimiento productivo.

“Es aquí donde entran los factores que no podemos controlar, y el hecho de desconocerlos no significa que no podamos hacer algo al respecto. Además, está la parte del almacenamiento: cómo vamos a conservar esos nutrientes, considerando que existen variaciones y algunos productos que podemos utilizar para protegerlos e incluso mejorar su vida útil”, explica Salguero.

“La tecnología siempre da una mano, pero si no se solucionan o se controlan los aspectos básicos como logística, calidad de materia prima y almacenamiento, la tecnología no va a funcionar”

El fósforo y su impacto en los costos

El fósforo es otra materia prima que influye significativamente en el costo de las formulaciones. Salguero comenta que, al tratarse de minerales extraídos de minas, también presenta variabilidad inherente. “Existen metales pesados y mezclas de varios tipos de fósforo, que muchas veces desconocemos. Por eso es una materia prima a la que hay que prestarle bastante atención”, señala.

El agua y la humedad de los granos

La calidad del agua utilizada y la humedad de los granos son factores que impactan directamente en la producción de hongos y micotoxinas, especialmente cuando los granos se almacenan bajo altas temperaturas y humedad. Esto tiene consecuencias negativas para la salud de los animales y, por ende, sobre la eficiencia de la producción.

Transporte y logística

La logística de transporte y la correcta colocación de la ración en los galpones es otro factor crítico. Salguero destaca que no basta con formular bien si la ración no llega correctamente al animal. Por ello, asegura que es fundamental priorizar lo básico antes que la tecnología. “La tecnología siempre da una mano, pero si no se solucionan o se controlan los aspectos básicos como logística, calidad de materia prima y almacenamiento, la tecnología no va a funcionar”, concluye.

En definitiva, el mensaje de la especialista es claro: la eficiencia productiva en la porcicultura depende de combinar una buena formulación con el control riguroso de factores clave como calidad de materia prima, almacenamiento, transporte y manejo del agua, antes de depender de herramientas tecnológicas. Solo así se garantiza que los nutrientes formulados lleguen efectivamente al tracto digestivo de los animales, optimizando su salud y rendimiento.

Fuente: Publiagro