
Promasor advierte que no se alcanzaron los volúmenes proyectados y que tanto maíz como sorgo registraron menores rendimientos por la falta de lluvias


La campaña de maíz llegó a su fin en Bolivia marcada por múltiples desafíos que golpearon la producción. Pese a los esfuerzos de los productores, factores externos como la escasez de combustible y la falta de lluvias impidieron que se cumplan los volúmenes proyectados al inicio de la siembra. Aun así, el sector logró concretar la cosecha, demostrando la resiliencia de los agricultores frente a un escenario adverso.
Según informó Mario Moreno, presidente de los Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), se alcanzó un volumen de 750 mil toneladas a nivel nacional.
“Es lo que teníamos proyectado según lo sembrado, porque tampoco se logró sembrar más debido a que faltó diésel para terminar la siembra. Luego la cosecha se retrasó, lo que también generó problemas. La falta de lluvia también provocó que las mazorcas no crezcan grandes y tampoco llenen los granos, lo que dio menor rendimiento”, explicó.
Moreno señaló además que la cosecha de sorgo se encuentra en su fase final, tanto en la zona norte como en la zona este del país, aunque este cultivo también se vio afectado por la ausencia de lluvias.

“Es lo que teníamos proyectado según lo sembrado, porque tampoco se logró sembrar más debido a que faltó diésel para terminar la siembra. Luego la cosecha se retrasó, lo que también generó problemas. La falta de lluvia también provocó que las mazorcas no crezcan grandes y tampoco llenen los granos, lo que dio menor rendimiento”

“Esperamos llegar al millón de toneladas, lo que hemos tenido en la mejor época, aunque este año ha dificultado la falta de diésel, ya que antes se lograba casi el millón y medio de toneladas”, informó.
De esta manera, la campaña agrícola de maíz y sorgo refleja un balance de esfuerzos frente a condiciones adversas, en el que los productores recalcan la necesidad de garantizar insumos estratégicos como el combustible, así como políticas de apoyo para enfrentar los efectos de la variabilidad climática.

Fuente: Mario Moreno
Redacción: Publiagro














