
Las semillas MON531 × MON1445 alcanzan hasta 42 quintales por hectárea y muestran resistencia a insectos y malezas, fortaleciendo la competitividad del cultivo en Bolivia




El Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT) dio inicio al proceso de validación agronómica de tres variedades de algodón genéticamente modificado (MON531 × MON1445) en Cañada Larga. Esta etapa representa un paso clave para evaluar el comportamiento de materiales adaptados a las condiciones locales, con resistencia comprobada a insectos y malezas.
Como parte de este proceso, y en alianza con la Federación Departamental de Productores de Algodón (FEDEPA) y con el respaldo de la Gobernación de Santa Cruz, el CIAT realizó en la comunidad de Cañada Larga la tercera jornada agronómica de semillas de algodón genéticamente modificadas en Bolivia. Esta actividad marcó el cierre del ciclo de validación en diferentes regiones algodoneras, siendo Cañada Larga la última zona visitada para medir la adaptación de las semillas a diversas condiciones edafoclimáticas del departamento.
Los resultados preliminares muestran que las variedades MON531 × MON1445 ofrecen un potencial de rendimiento de hasta 42 quintales por hectárea, lo que supone una mejora considerable frente a las variedades tradicionales. Además, al incorporar resistencia a insectos como el picudo algodonero y tolerancia a herbicidas, estas semillas reducen costos de producción, facilitan el manejo agronómico y mejoran la competitividad del cultivo.
“Con estas validaciones buscamos que el productor pueda contar con semillas que respondan a las exigencias del mercado, pero sobre todo que se adapten a los suelos y climas de nuestro departamento. El algodón puede volver a ocupar un lugar protagónico en la agricultura boliviana”, destacaron los técnicos del CIAT durante la jornada.

“Con estas validaciones buscamos que el productor pueda contar con semillas que respondan a las exigencias del mercado, pero sobre todo que se adapten a los suelos y climas de nuestro departamento. El algodón puede volver a ocupar un lugar protagónico en la agricultura boliviana”

El proyecto apunta no solo a la mejora de la productividad, sino también a la sostenibilidad del sector, ofreciendo al productor mayor seguridad en la inversión y garantizando un abastecimiento interno de fibra de calidad para la industria textil.
Con estas evaluaciones, que abarcaron zonas estratégicas como Pailón, San Julián y Cañada Larga, se fortalece la recuperación del algodón en Bolivia, consolidando un trabajo coordinado entre instituciones públicas, organizaciones productivas y el sector privado para devolverle al cultivo la relevancia que tuvo décadas atrás.

Fuente: CIAT
Redacción: Publiagro














