
Jorge Rodas plantea que la mezcla en tanque, la calibración, boquillas y coadyuvantes marcan la diferencia entre eficiencia y pérdidas en tratamientos agrícolas



En el CTA Campo Show 2.0, en la parada dedicada a tecnología agrícola, Jorge Rodas, especialista en técnicas de aplicación, puso el foco en los desafíos y buenas prácticas que determinan el éxito o fracaso de los tratamientos fitosanitarios.
Rodas, quien lidera el área de aplicación de Agro Paraguay en alianza con Giro Agro, explicó que muchas veces no son los ingredientes (fertilizantes, insecticidas, fungicidas) los que fallan, sino el proceso de aplicación: la deriva, la mala mezcla en tanque, la falta de homogenización, y la elección equivocada de boquillas.
Principales dificultades en aplicación
Durante su exposición, Rodas detalló las amenazas más frecuentes:
- Deriva: gotas que se desplazan fuera del objetivo, ya sea hacia campos vecinos o fuera del lote. Esto genera pérdidas y contaminación. (Verificado: la deriva es el desplazamiento de un plaguicida fuera del blanco, un fenómeno crítico en aplicaciones agrícolas).
- Homogeneización de gotas: asegurar que la mezcla en el tanque esté bien distribuida para que cada gota tenga la concentración adecuada.
- Reducción de pH y secuestrantes de catión: los productos pueden reaccionar con el agua o con otras sustancias presentes, reduciendo su eficacia.
- Dispersión de la calda: lograr que el producto se diluya adecuadamente, sin grumos ni precipitación, especialmente en mezclas complejas.
Estas dificultades se agudizan cuando los agricultores deben mezclar múltiples productos (fertilizantes, fungicidas, insecticidas) en un solo tanque. Si no se utilizan coadyuvantes adecuados, estos productos pueden quedar inactivos, precipitarse o no distribuirse homogéneamente.
Recomendaciones técnicas de aplicación
Para mitigar estos riesgos, Rodas enfatizó algunas reglas de oro:
- Boquillas calibradas y adecuadas
- Usar boquillas correctas, calibradas y en buen estado es fundamental para lograr cobertura uniforme.
- Si una boquilla muestra más de 10 % de desgaste respecto al caudal nominal, debe reemplazarse.
- Boquillas de baja deriva, de inyección de aire o antideriva ayudan a minimizar pérdidas por desplazamiento del producto.
- Altura, presión y velocidad
- Ajustar la altura de la barra, la presión de trabajo y la velocidad del tractor acorde al cultivo y la etapa.
- En cultivos densos, más presión o menor velocidad puede mejorar penetración, pero aumenta riesgo de deriva.
- Mantener el pulverizador cerca del objetivo cuando sea posible, sin chocar el cultivo.
- Mezcla adecuada y uso de coadyuvantes
- Empezar mezclando los productos de forma ordenada (agua → productos solubles → coadyuvantes) asegurando agitación constante.
- Utilizar coadyuvantes que mejoran la dispersión, disminuyen la tensión superficial y favorecen la penetración.
- Ajustar el pH de la calda para evitar inactivación de ciertos ingredientes activos.
- Condiciones ambientales y ventana de aplicación
- Evitar aplicar con viento > 3 m/s, durante horas de calor extremo o baja humedad, que favorecen la evaporación de gotas pequeñas (termo-deriva).
- Respetar bandas de seguridad alrededor de fuentes de agua y zonas sensibles.
Aprovechar momentos de menor radiación solar, menor temperatura y humedad más estable.

“La correcta tecnología de aplicación no es accesorio, sino piedra angular del éxito fitosanitario: sin calibración, control de deriva y mezcla óptima, los productos no alcanzan su potencial”

- Calibración constante del equipo
- Calibrar regularmente el pulverizador antes de cada aplicación o cambio de cultivo.
- Verificar caudal real, uniformidad de aspersión y condiciones de boquillas y filtros.
- Una correcta calibración es clave para que el producto llegue con eficacia al blanco y no se desperdicie.
Cómo esta propuesta mejora los potenciales productivos
Aplicar productos con precisión, sin pérdidas por deriva ni reacciones fuera de lugar, significa que los insumos valiosos verdaderamente actúen, generando mejor control de plagas y enfermedades, menor necesidad de recuperación y más rendimiento agrícola.
Rodas concluyó que, en muchos casos, el “error” no está en el producto, sino en su aplicación. Las herramientas técnicas existen; el desafío es adoptarlas con rigor.
La importancia de las técnicas de aplicación correctas
- Deriva y pérdidas: La deriva es uno de los mayores enemigos en aplicaciones agrícolas. Hasta un porcentaje significativo del producto aplicado puede desperdiciarse si no se controla adecuadamente.
- Selección de boquillas: La boquilla define el patrón, la uniformidad y el riesgo de deriva de las gotas. Su desgaste o elección incorrecta disparan costos y fallas.
- Calibración como base: Sin calibración regular, el equipo no aplicará la dosis correcta, aunque el producto sea excelente.
- Uso de coadyuvantes: Ayudan a superar reacciones químicas en la mezcla, mejorar dispersión y penetración, estabilizar pH y solventar incompatibilidades.
- Condiciones meteorológicas críticas: La temperatura, humedad y viento pueden convertir gotas finas en pérdidas o que no lleguen al blanco. Ajustes de tamaño de gota y ventana de aplicación son esenciales.

Redacción: Publiagro














