Las variedades 1130, 1115 y La Fortuna muestran buen llenado de capítulo, firmeza de raíz y rendimiento estable en zonas como San Julián y la Chiquitanía

Foto: Publiagro
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Con 17 años de alianza estratégica, Nidera e Interagro continúan consolidando un portafolio de semillas de girasol que busca ofrecer al agricultor un mejor desempeño y mayores rendimientos en campo. La experiencia acumulada en casi dos décadas ha permitido desarrollar híbridos con características que responden a las demandas de la industria y a las condiciones de la región productiva.

Actualmente, la cobertura de la empresa se concentra en la zona de San Julián, donde destacan los híbridos 1130 y 1115, ambos de ciclo intermedio. Estas variedades se distinguen por su buen llenado de capítulo, un sistema radicular firme y un alto tenor graso, que según los resultados obtenidos supera el 72%. “El agricultor puede estar seguro de recibir ese plus de la industria”, señalaron desde la empresa.

Por su parte, Nacira Suárez, representante de Nidera, destacó el trabajo que se realiza también con otros materiales del portafolio:
“También trabajamos todo lo que es el tema de la magnífica que es la 7869”, explicó.

La especialista remarcó que la innovación sigue siendo un eje central y que actualmente se encuentran evaluando nuevas alternativas. 

“Hoy en día estamos haciendo los testeos de una variedad llamada La Fortuna, son ciclos tardíos. La Fortuna es del código 6483 y estamos posesionados por el lado de la Chiquitanía”, detalló Suárez.

“El agricultor puede estar seguro de recibir ese plus de la industria”

En el marco del CTA versión 2.0, Nidera e Interagro mostraron en parcelas demostrativas todo el paquete de manejo recomendado para cada variedad. Estas prácticas incluyen desde el tratamiento químico inicial hasta la fertilización, la nutrición química y el control de plagas con insecticidas, garantizando que el productor pueda visualizar el potencial real de cada híbrido bajo diferentes condiciones de manejo.

La apuesta conjunta busca no solo fortalecer la producción de girasol en el país, sino también asegurar que el agricultor disponga de opciones tecnológicas adaptadas, capaces de responder a los desafíos climáticos y de mercado.

Mario Sankis, responsable de la división de semillas de Interagro, destacó el alto rendimiento en aceite que tienen estos materiales ya que el girasol tiene dos rendimientos, el físico y el bonificado.

¨El físico es que el sacamos del campo  y el bonificado que es para la industria y ese rendimiento bonificado es la suma del rendimiento físico + el contenido de aceite y es siempre en lo que hacemos hincapie en nuestro clientes, el alto contenido de aceite que tienen tanto el 1113 y 1115¨.

Resalta además que son híbridos muy estables adaptados a nuestra condición y sembrados en varias zonas del departamento, inclusive en San Ignacio, una zona de expansión nueva para cultivo de girasol, con rendimientos bonificados de más de 2200 kilos.  

Fuente: Nacira Suárez

Redacción: Publiagro