
Eugenio Ramírez destaca que la adopción de tecnología, la capacitación y los recursos locales posicionan al país como un actor clave en la producción futura de proteína animal

Eugenio Ramírez, representante de la línea de cerdo de Novagri para Chile, Perú y Bolivia, explicó las dificultades que enfrentará la producción porcina en el futuro, en un contexto de mayor demanda de proteína animal y recursos cada vez más limitados, como mano de obra, agua, clima y suelo. Según Ramírez, la clave está en cómo la tecnología puede contribuir a que las granjas sean más eficientes y rentables, asegurando la sostenibilidad a largo plazo.
Ramírez señaló que “la idea es enfocarse en las tareas que son mecánicas y que pueden ser reemplazadas por una máquina, que se pueden automatizar tantas líneas de alimentación, ventilación, coteo de cerdos, hay muchas cosas que la tecnología va avanzando rápidamente”. Con estas palabras, enfatiza la importancia de la innovación y de la adopción de soluciones tecnológicas que faciliten el manejo diario de la granja y optimicen los recursos disponibles.
El especialista también destacó la relevancia de la capacitación, ya que es fundamental que los productores comprendan qué necesitan sus granjas y qué herramientas tecnológicas son adecuadas para cada situación. Ramírez explicó que “cuando se evalúan las inversiones que se puedan hacer en tecnología siempre hay muchas alternativas que necesita la granja, desde el molino para tener un grano más fino, o en la faena y en la misma granja como tal”. Esto subraya que no todas las granjas requieren el mismo nivel de automatización y que las decisiones deben adaptarse a cada realidad productiva.

«Cuando se evalúan las inversiones que se puedan hacer en tecnología siempre hay muchas alternativas que necesita la granja, desde el molino para tener un grano más fino, o en la faena y en la misma granja como tal”

En el caso de Bolivia, Ramírez destaca la diversidad de realidades dentro del sector: “Bolivia tiene diferentes realidades, desde granjas con cero tecnologías hasta granjas totalmente atomizadas”. Esta variedad representa un desafío, pero también una oportunidad para implementar mejoras y adaptar soluciones tecnológicas según las necesidades de cada productor.
El representante de Novagri expresó su optimismo sobre el potencial del país: “Lo bueno y lo que me gusta del mercado boliviano de cerdo es que es amplio, tiene muchos productores con diferentes realidades y cada uno tiene su potencial de crecimiento y mejora. Bolivia tiene un potencial enorme, tiene granos, tiene soya, sorgo, maíz y puede tener un costo de producción barato”. Este panorama muestra que el país cuenta con los recursos naturales y agrícolas necesarios para consolidarse como un mercado competitivo en la producción porcina.
Ramírez también señaló que Bolivia tiene un margen importante para aumentar el consumo per cápita, lo que evidencia un mercado interno con gran potencial de crecimiento. Además, enfatizó la posición de Sudamérica como futuro gran productor de proteína animal, señalando que “Bolivia está en todas las condiciones de poder hacerlo”. Esto refleja la importancia estratégica de implementar tecnología, capacitación y planificación para que el país pueda aprovechar su capacidad productiva y posicionarse a nivel regional y global.

Redacción: Publiagro














