El acuerdo comercial UE–Mercosur habilita 99.000 toneladas de carne vacuna con arancel preferencial, un escenario que beneficiará principalmente a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, pero que también abre interrogantes sobre el potencial boliviano en este mercado

Tras más de dos décadas de negociaciones, la Unión Europea aprobó el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, considerado uno de los más ambiciosos del mundo, al abarcar un mercado de más de 700 millones de consumidores.

En el capítulo agrícola, se establece un cupo de 99.000 toneladas de carne vacuna (55 % enfriada y 45 % congelada) que ingresará al bloque europeo con un arancel preferencial del 7,5 %, cifra que fortalece la competitividad del Cono Sur frente a otros exportadores globales.

Si bien el acuerdo aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo y por al menos 15 Estados miembros, el respaldo de países como Alemania y España refuerza la expectativa de su pronta aplicación.

Distribución y potencial de exportación por país del Mercosur

Aunque la normativa establece que los beneficios se distribuyen en partes iguales dentro del Mercosur, en la práctica la capacidad productiva y la competitividad de cada país determinarán quién aprovechará más esta apertura.

Producción de carne vacuna en el Mercosur (2023)

Fuente: FAO, USDA, IPCVA (2023).

Brasil y Argentina son los principales jugadores por volumen. Uruguay y Paraguay, aunque menores en escala, poseen ventajas en certificaciones sanitarias y trazabilidad, claves para acceder a la UE.

«El histórico acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur marca un hito para el comercio agropecuario, con una cuota de carne vacuna que redistribuirá fuerzas en la región y despierta interés por la posición futura de Bolivia en este mercado”

 

Certificación, trazabilidad y bienestar animal son algunos de los requisitos / Foto: Internet
Certificación, trazabilidad y bienestar animal son algunos de los requisitos / Foto: Internet

Análisis cualitativo: fortalezas y desafíos

Brasil

  • Ventaja: gran escala y logística exportadora.
  • Desafío: críticas ambientales y deforestación en la Amazonía, que generan resistencia en la UE. 

Argentina

  • Ventaja: calidad de cortes premium, reconocimiento histórico en Europa.
  • Desafío: inestabilidad macroeconómica y restricciones a la exportación. 

Uruguay

  • Ventaja: trazabilidad individual del ganado, que cumple exigencias europeas.
  • Desafío: limitada capacidad productiva. 

Paraguay

  • Ventaja: expansión de frontera ganadera y costos competitivos.
  • Desafío: aún enfrenta barreras de acceso en algunos mercados internacionales.

 

Bolivia ya es miembro pleno del Mercosur: una carta estratégica para el acceso a la UE

En 2023, Bolivia se convirtió oficialmente en miembro pleno del Mercosur, consolidando su participación en el bloque junto a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Esta incorporación, que se concretó tras más de una década de negociaciones y acuerdos políticos, abre una nueva etapa para el país en materia de integración económica y comercial.

La plena membresía significa que Bolivia tiene derecho a participar de los beneficios arancelarios y cuotas de exportación acordadas en el marco del bloque, incluido el reciente cupo de 99.000 toneladas de carne vacuna hacia la Unión Europea.

Implicaciones para el sector ganadero boliviano

  • Acceso preferencial: Bolivia podrá negociar y participar de la distribución de cupos, siempre que cumpla con los requisitos de la UE en materia de trazabilidad, inocuidad y sostenibilidad.
  • Potencial productivo: con un hato bovino de más de 10 millones de cabezas, el país posee la base para convertirse en un exportador relevante.
  • Desafíos sanitarios: avanzar en la trazabilidad del ganado, certificaciones de libre aftosa con y sin vacunación, y sistemas de bienestar animal será clave para competir con Uruguay y Paraguay, que ya cuentan con experiencia consolidada en Europa. 

Una oportunidad histórica

La membresía plena en el Mercosur brinda a Bolivia un marco de negociación mucho más sólido en mercados globales. Ahora, el reto es transformar el potencial ganadero en exportaciones de alto valor, logrando posicionar la carne boliviana en la Unión Europea y otros destinos estratégicos.

El acuerdo UE–Mercosur es un parteaguas para el comercio agropecuario sudamericano. Mientras Brasil y Argentina se perfilan como los grandes beneficiados, Uruguay y Paraguay consolidan nichos estratégicos con certificaciones y calidad diferenciada.

Para Bolivia, la noticia debe leerse como una señal de alerta y oportunidad: si el país avanza en trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones sanitarias, podría convertirse en un jugador complementario en el exigente mercado europeo.

Redacción: Publiagro