La actividad cañera atraviesa un periodo complicado debido a las condiciones climáticas y al incremento de los costos de producción. Mariano Aguilera, presidente del ingenio Guabirá, informó que la zafra permanece paralizada desde hace más de un mes por las lluvias, situación que dificulta el avance de la cosecha y genera mayores costos para los productores y la industria.
“Ya llevamos más de un mes sin zafra por lluvia. Eso es complicadísimo”, manifestó Aguilera, al referirse al impacto que tiene la interrupción de las labores de campo sobre el desarrollo de la campaña.
El combustible incrementa los costos
A la demora ocasionada por las precipitaciones se suma el incremento de los costos asociados al combustible, un factor que incide directamente en las actividades agrícolas, el transporte y la cosecha de caña.
Aguilera explicó que, pese a que el precio de la producción tuvo un incremento reciente, este todavía no alcanza para compensar el aumento de los costos. “Realmente no cubre las expectativas ni los costos de producción”, afirmó.
El ejecutivo sostuvo que el escenario actual obliga a los diferentes sectores productivos a asumir la nueva realidad económica del país y pidió que las medidas adoptadas por el Gobierno estén orientadas a generar condiciones que permitan superar esta etapa.


Pide medidas para recuperar la actividad económica
El presidente de Guabirá señaló que las decisiones económicas deben estar acompañadas por acciones que permitan una recuperación más rápida y que contemplen el impacto que tienen los mayores costos sobre las distintas actividades productivas.
“Creo que todos tenemos que vivir la realidad, la realidad del país. Ojalá todas las decisiones del Gobierno las concrete y las haga para el bien de todos”, expresó.
En ese contexto, consideró que el incremento de los precios debe ser analizado dentro de la situación general de la economía, debido a que el encarecimiento del combustible repercute en sectores como el transporte y la producción agrícola.
Cuestiona el efecto de la subvención
Aguilera también se refirió a la disponibilidad de diésel y al comportamiento registrado en los puntos de abastecimiento tras el incremento de su precio. Según su percepción, la reducción de las filas en las estaciones de servicio estaría relacionada con la disminución de la reventa del combustible.
“Ustedes vieron que subió el precio y ya no existe cola, en el diésel no existe cola. ¿Qué quiere decir? Que la mentalidad de los que estaban haciendo cola era para revender el diésel”, afirmó.
El representante del ingenio reconoció que el incremento del combustible representa una carga para todos los sectores que dependen del transporte y de la maquinaria, incluidos los cañeros y otros productores agrícolas.
“Es tremendamente duro para todos, para todos los que usamos el transporte, los cañeros, los soyeros, prácticamente a todos se nos ha subido”, sostuvo.
Finalmente, Aguilera consideró que la política de subvenciones tiene un límite y planteó la necesidad de que el país se adapte a las nuevas condiciones económicas. “No se puede subvencionar, la subvención tiene un límite. El país llegó a la quiebra por todas las subvenciones. Creo que debemos vivir la realidad”, concluyó.
Fuente: Mariano Aguilera, Notas y Noticias
Redacción: Publiagro


















