
El destete representa uno de los momentos más exigentes en la producción porcina, debido a los cambios nutricionales, ambientales y sociales que experimentan los lechones. Una transición mal gestionada puede afectar su desarrollo, comprometer los resultados productivos e incrementar el riesgo de pérdidas económicas para el establecimiento.
Esta fue una de las principales conclusiones de la exposición “Destete como punto crítico para la productividad del sistema porcino”, presentada por Tomás Gasión, subgerente de Nutrición y Genética de Cerdos en Agrosuper, durante el Seminario Alimenta 2026, organizado por Sofía Ltda. El especialista participó en el encuentro invitado por la empresa Veterquímica.
En entrevista con Publiagro, Gasión explicó que superar esta etapa requiere un trabajo coordinado entre las áreas de manejo, sanidad y nutrición, con el objetivo de reducir el estrés de los animales y crear las condiciones necesarias para que retomen rápidamente el consumo de alimento.
“El destete es un momento de estrés tremendo para los animales y nosotros tenemos que estar conscientes y entender muy bien cuáles son esos desafíos que van a enfrentar”, sostuvo.
Una transición que pone a prueba a los lechones
Durante el destete, los lechones enfrentan simultáneamente varios cambios: dejan de recibir leche materna, comienzan a consumir alimento sólido, pueden ser separados de sus compañeros de camada y deben adaptarse a nuevas instalaciones.
Esta combinación de factores puede provocar periodos de ayuno y dificultar la adaptación del sistema digestivo a los nuevos ingredientes de la dieta. Por ello, Gasión destacó la importancia de estimular el consumo de alimento lo antes posible, favoreciendo una transición nutricional adecuada.
Las condiciones ambientales también desempeñan un papel determinante. Los animales necesitan una temperatura apropiada en las instalaciones de recepción, así como protección frente al exceso de humedad y las corrientes de aire.
El especialista remarcó que el manejo de estos factores debe abordarse de manera integral, ya que las deficiencias en cualquiera de ellos pueden repercutir en la salud y el desempeño de los lechones.
Calidad de los ingredientes: una inversión estratégica
En el componente nutricional, Gasión hizo hincapié en la selección de materias primas de alta calidad, especialmente durante los primeros días posteriores al destete, cuando los animales son más sensibles a las características de la dieta.
Entre las estrategias utilizadas mencionó la incorporación de ingredientes que aportan lactosa, con el propósito de suministrar una fuente de energía apropiada para esta etapa de adaptación.
Sin embargo, señaló que ninguna estrategia nutricional puede compensar completamente las deficiencias en la calidad de los ingredientes. Por ello, recomendó priorizar materias primas adecuadas y verificar sus condiciones antes de incorporarlas a las dietas.


“Los lechones son tremendamente sensibles respecto de la calidad”, enfatizó.
Para los productores porcinos de Bolivia, el especialista recomendó prestar especial atención al control de micotoxinas y a la calidad de los granos. También aconsejó verificar los ingredientes de origen lácteo y las grasas utilizadas en las formulaciones, considerando parámetros como la acidez y los signos de rancidez u oxidación.
Estos controles ayudan a reducir los riesgos asociados a materias primas deterioradas y contribuyen a mantener la calidad nutricional de los alimentos destinados a los animales recién destetados.
Mortalidad y consumo: indicadores que no deben descuidarse
Para evaluar el éxito de la transición, Gasión identificó dos indicadores prioritarios: la mortalidad durante las primeras semanas posteriores al destete y el consumo de alimento.
Ambos permiten observar cómo están respondiendo los lechones a las nuevas condiciones de manejo y alimentación. Un consumo insuficiente puede dificultar la adaptación nutricional, mientras que una mortalidad elevada constituye una señal de alerta que requiere revisar las condiciones sanitarias, ambientales y de manejo.
El seguimiento de estos indicadores permite detectar problemas de manera temprana y orientar los ajustes necesarios para mejorar el desempeño de los animales.
La calidad también comienza en la planta de alimentos
Durante su exposición, Gasión también abordó los factores que deben controlarse en las plantas de alimentos balanceados para asegurar que el producto final responda a los requerimientos nutricionales de los animales.
Entre los puntos fundamentales mencionó la calidad e inocuidad de las materias primas que ingresan a la planta, el control de los procesos de fabricación y la verificación de que el alimento elaborado cumpla con las especificaciones nutricionales formuladas por el nutricionista.
Procesos como la molienda, la dosificación y mezcla de ingredientes, el acondicionamiento térmico y la pelletización, cuando corresponda, pueden influir en las características y la calidad final del producto.
El especialista destacó que alcanzar resultados consistentes requiere coordinación entre las áreas de producción, calidad, compras y nutrición. Esta integración permite controlar los procesos desde la recepción de las materias primas hasta la entrega del alimento terminado.
La exposición de Gasión en Alimenta 2026, con la participación de Veterquímica como empresa invitante, dejó un mensaje relevante para la porcicultura: el desempeño posterior al destete no depende de una sola decisión, sino de la suma de una nutrición de calidad, condiciones ambientales adecuadas, manejo cuidadoso y seguimiento permanente de los indicadores productivos.
Redacción: Publiagro

















