
La búsqueda de mejores rendimientos agrícolas y alternativas para enfrentar condiciones climáticas adversas forma parte de las propuestas que DVA presenta en sus parcelas demostrativas de Agro Vidas 2026, donde expone soluciones orientadas a la nutrición vegetal, el tratamiento de semillas y el manejo de cultivos. La empresa también muestra resultados de aplicaciones con bioestimulantes en pasturas, con diferencias de producción frente a parcelas testigo.
Celso Sosa, gerente técnico de DVA, explicó que la compañía trabaja con diferentes cultivos y busca incorporar novedades en su portafolio para responder a las necesidades de los productores de la región.
“Nosotros como compañía ya venimos buscando alternativas justamente, manejamos diferentes cultivos. También eso es lo que nos garantiza como compañía la innovación”, señaló.
Entre las novedades en nutrición vegetal se encuentra Triple 19, una formulación NPK 19-19-19 que combina nitrógeno, fósforo y potasio, además de micronutrientes. Según Sosa, el producto fue desarrollado para responder a los requerimientos nutricionales de los cultivos de la región y forma parte de las alternativas de nutrición foliar que la empresa presenta a los agricultores.
Otra de las propuestas es Maximize, un bioestimulante a base de algas destinado al tratamiento de semillas. De acuerdo con el gerente técnico, su composición incluye materia orgánica y compuestos relacionados con la actividad hormonal vegetal, como inductores de auxinas y citocininas, que intervienen en procesos de desarrollo y crecimiento de las plantas.
“Eso va a ayudar mucho a lo que es el enraizamiento, también el vigor inicial de la planta, para que la planta no sufra ciertos estrés por temperaturas altas o bajas, porque acá en la región a veces hay temperaturas extremas, a veces falta la humedad, entonces hay mucha sequía”, explicó.
El objetivo de este tipo de tratamientos es favorecer el establecimiento inicial del cultivo y contribuir a que las plantas afronten mejor determinadas condiciones de estrés. Sin embargo, la respuesta depende de factores como la especie cultivada, las condiciones del suelo, la disponibilidad de agua y el manejo agronómico.
Osmobetan y el manejo del estrés vegetal
Dentro de su portafolio, DVA también presenta Osmobetan, un producto orientado a la regulación osmótica de las plantas. Según Sosa, su aplicación busca ayudar a los cultivos a enfrentar condiciones de estrés hídrico y salinidad.
La regulación osmótica es un proceso mediante el cual las células vegetales mantienen el equilibrio de agua y solutos para sostener sus funciones. Cuando las plantas enfrentan sequía o suelos salinos, pueden experimentar dificultades para absorber y conservar agua, lo que afecta su crecimiento y desarrollo.
En el manejo de malezas, la compañía también destaca Microtíber, un herbicida preemergente de amplio espectro que, según el representante de DVA, actúa sobre malezas de hoja ancha y hoja angosta mediante tres modos de acción. El producto se utiliza junto con el coadyuvante ZIEL, que busca mejorar la adherencia y distribución del tratamiento en el suelo.
La combinación de estas herramientas forma parte de una estrategia de manejo que debe considerar las especies de malezas presentes, las características del suelo y las recomendaciones técnicas de aplicación para obtener resultados adecuados.



Pasto Miyagi alcanza 40 toneladas en parcela tratada
Uno de los resultados que la empresa muestra en sus parcelas demostrativas corresponde al pasto Miyagi, un material utilizado para la producción de forraje y el aprovechamiento ganadero. En este espacio, DVA compara el comportamiento del cultivo testigo con otro sometido a un tratamiento con bioestimulantes.
Sosa explicó que el objetivo es favorecer la recuperación de la pastura después del corte y estimular su crecimiento, especialmente en sistemas ganaderos donde la disponibilidad de forraje y la rapidez de rebrote son factores importantes para sostener la alimentación del ganado.
“Se ve una buena diferencia casi de un 100%. En el pasto tenemos 19 toneladas en testigo y 40 toneladas en el tratamiento con bioestimulación”, afirmó.
De acuerdo con los datos expuestos por el gerente técnico, la parcela testigo registró 19 toneladas, mientras que la tratada alcanzó 40 toneladas, una diferencia de 21 toneladas, equivalente a un incremento aproximado del 110,5% respecto al testigo.
Este resultado corresponde a las parcelas presentadas por la empresa. Para determinar si la diferencia puede reproducirse en otras condiciones productivas, es necesario considerar la superficie evaluada, el periodo de medición, el número de repeticiones, las condiciones ambientales y el manejo aplicado.
La demostración busca mostrar a los productores alternativas que contribuyan a mejorar la disponibilidad de forraje, especialmente en sistemas donde se requiere recuperar rápidamente las pasturas para su aprovechamiento.
Chía y frejol mungo, alternativas con potencial exportador
La chía es otro de los cultivos en los que DVA trabaja con propuestas de nutrición y tratamiento para mejorar el desarrollo de las plantas y contribuir al rendimiento. Se trata de un cultivo con mercado internacional, por lo que la uniformidad, la calidad del grano y los resultados productivos son factores relevantes para los agricultores.
Sosa explicó que alcanzar mejores rendimientos requiere un manejo profesional y una inversión adecuada en insumos y tecnología.
“En la chía estamos trabajando bastante también en forma profesional, porque sabemos bien que el rendimiento no es tan alto, pero la idea es sacar un rendimiento que sea de acuerdo a lo que el productor quiere. Y para eso hay que hacer una inversión,que le de beneficio en rendimiento”, sostuvo.
En las parcelas, el representante de la compañía señaló diferencias visuales entre las plantas tratadas y las del testigo, principalmente en la uniformidad del desarrollo. Según explicó, una nutrición más completa puede contribuir al crecimiento y al llenado del grano, aspectos que influyen en el rendimiento final.
No obstante, la evaluación de estos beneficios requiere mediciones de cosecha que permitan comparar el rendimiento por superficie y la calidad obtenida bajo condiciones equivalentes.
La empresa también presenta resultados en frejol mungo, una leguminosa que cuenta con posibilidades de comercialización en mercados externos. En este cultivo, las demostraciones se enfocan en la nutrición foliar, el llenado de las vainas y el desarrollo de las plantas.
Con estas propuestas, DVA busca acercar a los productores herramientas para mejorar el manejo nutricional, favorecer el establecimiento de los cultivos y aprovechar el potencial productivo de pasturas y granos. La exposición también permite observar las diferencias entre tratamientos y plantea la importancia de evaluar los resultados en campo para determinar su impacto en la productividad y la rentabilidad agrícola.
Fuente: Celso Sosa
Redacción: Publiagro


















