
La genética ovina volvió a ocupar un lugar destacado en Expocruz, donde diferentes cabañas lograron reconocimientos en las razas Dorper y Santa Inés, como resultado de procesos de selección genética y preparación de los animales.
Entre los ejemplares destacados estuvo Ferrari, de la cabaña Oro Negro, que alcanzó por segunda vez el título de Gran Campeón Dorper, consolidándose como uno de los referentes de la raza en la pista.
Ferrari, un ejemplar orientado a la producción de carne
Ernesto Serrano, presidente de ABSID y propietario de la cabaña Oro Negro, explicó que Ferrari tiene dos años y reúne características que, a su criterio, representan el biotipo que debe buscar la ovinocultura nacional.
“Es un animal muy racial, muy completo, muy largo y muy cárnico. Creo que es a lo que tiene que apuntar el futuro del Dorper boliviano”, señaló.
El ejemplar se caracteriza por su desarrollo, una cabeza fuerte y una conformación acorde con los atributos buscados en la raza.
Serrano explicó que el Dorper es una raza terminal especializada en producción de carne, mientras que puede utilizarse en cruzamientos con líneas maternas como Santa Inés para obtener animales destinados a la producción de corderos para el mercado.
La participación en ferias, sostuvo, permite mostrar los avances alcanzados en genética y orientar a los criadores sobre las características que se buscan en los animales.
Hacienda MH apuesta por genética y manejo
Otra de las cabañas que obtuvo resultados destacados fue Hacienda MH, que cuenta con tres décadas de experiencia en la crianza de ovinos y que en los últimos tres años intensificó su trabajo de mejoramiento genético con animales de las razas Santa Inés y Dorper.
Mauricio Humbold, representante de la hacienda, explicó que la preparación para una exposición comienza con la selección de buena genética y continúa con un manejo especializado.
“Comienza antes con la buena genética, adquiriendo buenos animales, pero sigue también con un manejo y una nutrición”, explicó.


La preparación incluye alimentación, baños, acondicionamiento, cuidado de los cascos y entrenamiento de los animales para que permanezcan tranquilos durante el juzgamiento.
En Expocruz, Hacienda MH consiguió títulos en ambas razas, entre ellos Gran Campeón Santa Inés y Gran Campeona Dorper, además de otros reconocimientos en las categorías de Santa Inés.
Humbold señaló que la cabaña también incrementó sus inversiones en mejoramiento genético y comenzó a participar de manera más activa en las competencias de pista.
Buen Retiro consolida un proceso iniciado en 2018
La cabaña Buen Retiro también alcanzó el Gran Campeonato con Coronel 855, un ejemplar que llegó a un peso de 148 kilos a los 32 meses de edad.
Rubén Suárez, propietario de la cabaña, explicó que el resultado es parte de un proceso de selección genética que comenzó en 2018 y que se mantiene de forma continua.
“Seguimos seleccionando, seguimos con la ilusión intacta de ser referentes en la ovinocultura aquí en Bolivia”, afirmó.
El ejemplar ganador ya comenzó a transmitir su genética dentro de la propia cabaña, donde están naciendo sus primeras crías. Suárez señaló que existe expectativa por los resultados que puedan mostrar estos descendientes y por el desarrollo del programa genético de cara a 2027.
Diez años de trabajo genético
Para la cabaña Oro Negro, los resultados también coinciden con una década de trabajo en la selección de genética ovina. Serrano destacó que uno de los objetivos ha sido incorporar animales de calidad y compartir esa genética con otros criadores.
Los resultados obtenidos por ejemplares provenientes de diferentes cabañas reflejan, según los productores, el crecimiento del trabajo de selección y manejo que se viene desarrollando en la ovinocultura boliviana.
La participación en Expocruz permitió mostrar animales con características orientadas principalmente a la producción de carne y evidenciar el avance de los programas de mejoramiento genético de las razas Dorper y Santa Inés.
Redacción: Publiagro


















