A través de parcelas demostrativas, Fundacruz presenta cultivos de servicio e integración de cultivos, prácticas que contribuyen a recuperar nutrientes, conservar la humedad y proteger el suelo, al tiempo que permiten combinar la producción de granos con el aprovechamiento de pasturas para la alimentación del ganado

En el marco de AGRO VIDAS 2026, que se desarrolla del 15 al 17 de octubre en el predio ferial de la Fundación de Desarrollo Agrícola Santa Cruz (Fundacruz), la institución presenta, a través de sus parcelas demostrativas, dos prácticas orientadas a mejorar el manejo del suelo y diversificar la producción agropecuaria: los cultivos de servicio, que contribuyen a mejorar las condiciones del suelo y generar materia orgánica, y la integración de cultivos, que permite combinar la producción de granos con pasturas destinadas a la alimentación del ganado.
Cultivos de servicio: una técnica para mejorar la calidad del suelo
Silvio Guaman, responsable técnico de Fundacruz, explicó que los cultivos de servicio consisten en sembrar especies vegetales cuyo propósito principal es beneficiar al suelo, en lugar de cosecharlas para comercializarlas
Entre las especies utilizadas se encuentran las leguminosas, como la crotalaria, que contribuye a incorporar nitrógeno al suelo, y las gramíneas, como el mileto y el sorgo forrajero, que generan materia seca y aportan cobertura vegetal para proteger la superficie durante más tiempo.
Esta cobertura actúa como una barrera frente a la radiación solar y el impacto de la lluvia. Según explicó Guaman, ayuda a reducir el calentamiento del suelo y la pérdida rápida de humedad, favorece la infiltración del agua y disminuye el riesgo de escurrimiento superficial y compactación.
El técnico señaló que, en algunas zonas agrícolas del este cruceño, los productores siembran cultivos de servicio después de la cosecha de verano, con el objetivo de mantener el suelo cubierto durante los meses secos y preparar el terreno para la siguiente campaña agrícola.
La importancia de esta práctica también se observa al comparar los sistemas de producción. Guaman explicó que en Brasil algunos productores realizan una campaña anual de soya y posteriormente incorporan cultivos de servicio para proteger y mejorar el suelo antes del siguiente ciclo. En cambio, en zonas del norte cruceño algunos productores mantienen esquemas de dos campañas anuales de soya, una modalidad que, cuando se aplica de manera continua y sin un manejo adecuado, puede contribuir a la degradación del suelo.


El responsable técnico señaló que, de acuerdo con los rendimientos que observa en estos sistemas, en Brasil la soya puede alcanzar entre tres y cuatro toneladas por hectárea, mientras que en el norte cruceño se registran alrededor de 1,5 toneladas por hectárea y por campaña.
Esta comparación pone de relieve que producir más veces al año no necesariamente significa obtener mejores resultados por superficie. Por ello, el cuidado del suelo y la planificación de los ciclos productivos son fundamentales para mantener la productividad agrícola a largo plazo.
Integración de cultivos: una alternativa que vincula la agricultura con la pecuaria
La segunda práctica presentada por Fundacruz es la integración de cultivos, un sistema que combina dos especies vegetales en una misma parcela para aprovechar mejor la superficie y generar beneficios tanto para la agricultura como para la ganadería.
En una de las parcelas demostrativas se observa sorgo sembrado junto con una especie de pastura. Este sistema permite cosechar el grano y aprovechar posteriormente los residuos vegetales como cobertura y aporte de materia orgánica, mientras la pastura continúa desarrollándose y puede utilizarse para elaborar rollos de forraje o ensilaje destinados a la alimentación del ganado.
Guaman explicó que esta combinación permite mantener el suelo cubierto y obtener más de un beneficio de una misma superficie. Añadió que, aunque estas prácticas no son completamente nuevas, están cobrando mayor impulso a medida que algunos agricultores incorporan la ganadería a sus actividades y productores ganaderos comienzan a desarrollar sistemas agrícolas.
La selección de las especies es fundamental para el éxito de esta práctica, ya que no todas las variedades de pasturas se adaptan adecuadamente a la siembra conjunta con otros cultivos.
A través de estas parcelas demostrativas, Fundacruz busca capacitar a los productores y promover un manejo adecuado del suelo. El objetivo es que conozcan alternativas para reducir su degradación, conservar la materia orgánica y sostener la productividad agropecuaria a largo plazo.
La experiencia presentada en AGRO VIDAS 2026 demuestra que el rendimiento del campo no depende únicamente de sembrar y cosechar, sino también de cuidar la base que sostiene toda producción agrícola y pecuaria: el suelo.
Redacción: Fundacruz

















