
Veterquimica presentó oficialmente su “Manual de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) de Alimentos para Animales”, una herramienta técnica que busca contribuir a la calidad, inocuidad y seguridad de la industria de alimentos balanceados en Bolivia. El documento fue desarrollado para apoyar a las empresas y profesionales que participan en las distintas etapas de elaboración de alimentos destinados a la producción pecuaria y a los animales de compañía.
La guía establece criterios para mejorar los procesos de fabricación, desde la recepción de materias primas hasta el almacenamiento y la distribución del producto terminado. También contempla las particularidades técnicas de la elaboración de alimentos para aves, cerdos, bovinos, peces y mascotas.
Entre los temas abordados se encuentran la seguridad alimentaria, el uso prudente de antibióticos, la resistencia antimicrobiana, la sostenibilidad, la trazabilidad, las exigencias regulatorias y el enfoque One Health o Una Salud.
Control de calidad desde las materias primas
Gastón Cassus, jefe técnico de Nutrición de Veterquimica,explicó que las Buenas Prácticas de Manufactura son un conjunto de procedimientos y condiciones de trabajo que permiten prevenir y controlar riesgos durante la fabricación de alimentos balanceados. Su aplicación busca garantizar que los productos cumplan con los requisitos de calidad e inocuidad y que sean aptos para el consumo de los animales a los que están destinados.
En la industria de nutrición animal, estos controles abarcan la selección y evaluación de proveedores, la recepción de ingredientes, el almacenamiento, la dosificación, la mezcla, el procesamiento, el envasado y la distribución.
La importancia de estas prácticas radica en que los alimentos balanceados pueden estar expuestos a peligros biológicos, químicos y físicos. Entre ellos se encuentran la contaminación por microorganismos, la presencia de micotoxinas en granos y subproductos, los residuos de medicamentos o sustancias químicas, y la incorporación accidental de materiales extraños.
Una falla en cualquiera de estas etapas puede comprometer la calidad del alimento y afectar la salud de los animales. Por ello, las BPM establecen medidas para reducir la contaminación cruzada, mantener la higiene de las instalaciones y equipos, controlar plagas y asegurar condiciones adecuadas de almacenamiento.
Repercusión en la producción pecuaria
El gerente general de Veterquimica Milton Vallejos, hizo énfasis en que la fabricación de alimentos balanceados con controles adecuados también tiene una relación directa con el desempeño de las unidades productivas. La calidad de los ingredientes y la uniformidad de las mezclas son factores que contribuyen a que los animales reciban los nutrientes necesarios de acuerdo con su especie, edad y etapa productiva.
¨En sistemas de producción de carne, leche y huevos, una alimentación segura y correctamente formulada contribuye al desarrollo de los animales, la eficiencia alimenticia y la expresión de su potencial productivo¨. En el caso de los animales de compañía, permite ofrecer alimentos que cumplan con los requerimientos nutricionales y sanitarios correspondientes.


Además, la prevención de contaminantes en los alimentos destinados a animales de producción tiene importancia para la inocuidad de los productos de origen animal que llegan al consumidor.
Trazabilidad y prevención de riesgos
Otro de los componentes fundamentales de las BPM es la trazabilidad, que permite identificar el origen de las materias primas, los procesos a los que fueron sometidas y los lotes de alimentos elaborados.
Este sistema facilita la investigación de problemas de calidad y la adopción de medidas correctivas cuando se detecta alguna desviación. También contribuye a mejorar el control de inventarios, la gestión de proveedores y la capacidad de respuesta de las empresas ante eventuales inconvenientes.
De igual manera, el control de las condiciones de almacenamiento es necesario para conservar las características nutricionales y sanitarias de los alimentos balanceados. La humedad, las temperaturas inadecuadas y la presencia de plagas pueden favorecer el deterioro de los ingredientes y la aparición de contaminantes.
Un trabajo colaborativo
El manual fue desarrollado a partir de un trabajo colaborativo entre el equipo de Veterquimica Chile y especialistas académicos y de la industria. La propuesta busca ofrecer una guía práctica y transversal, con criterios aplicables a la realidad operativa de las empresas de alimentación animal.
“Como empresa, estamos comprometidos con aportar al sector. Por eso elaboramos esta guía práctica y transversal, que entregará criterios claros y herramientas aplicables a la realidad operativa”, señaló.
El especialista destacó la importancia de las BPM para reducir los riesgos biológicos, químicos y físicos que pueden afectar la salud animal, la productividad y la inocuidad a lo largo de la cadena alimentaria.
Alimentación animal y Una Salud
El documento también incorpora el enfoque One Health, que reconoce la relación entre la salud de los animales, las personas y el ambiente.
En este marco, la aplicación de buenas prácticas de manufactura contribuye al uso responsable de medicamentos y aditivos, así como a la prevención de problemas asociados con la resistencia antimicrobiana.
La calidad de los alimentos balanceados no depende únicamente de su formulación nutricional, sino también de las condiciones en las que se fabrican, almacenan y distribuyen. Por ello, la implementación de procedimientos de control y documentación constituye una herramienta para mejorar la seguridad de los productos y la eficiencia de las empresas del sector.
Fuente: Veterquimica


















