
La necesidad de producir más alimentos sin comprometer la capacidad productiva de los suelos y los recursos naturales se ha convertido en uno de los principales desafíos de la agricultura moderna. En este contexto, la innovación, la tecnología, el manejo responsable del suelo y el acceso a nuevas herramientas productivas adquieren un papel fundamental para avanzar hacia sistemas agrícolas más eficientes y sostenibles.
Con esa visión, la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) puso en marcha su primer Congreso Internacional de Agricultura Sostenible, un espacio de capacitación e intercambio de conocimientos que reunió en su primera jornada a más de 800 productores, profesionales y técnicos del sector agropecuario.
El encuentro tiene como principal objetivo acercar a los productores las nuevas innovaciones, tecnologías y tendencias que permitan mejorar los niveles de productividad, optimizar el uso de los recursos y garantizar la sostenibilidad de la actividad agrícola para las futuras generaciones.
El presidente de ANAPO, Abraham Nogales, destacó la importancia de poner el manejo y conservación de los suelos en el centro de la discusión, debido a que su fertilidad constituye uno de los pilares para mantener la producción agrícola en el largo plazo.
“Estamos lanzando nuestro primer Congreso Internacional de Agricultura Sostenible porque es muy importante darle la importancia a los suelos, al mantenimiento de ellos y seguir teniendo fertilidad durante muchas generaciones”, señaló.
Nogales explicó que durante las jornadas participan especialistas provenientes de Brasil, Argentina y Bolivia, quienes comparten sus experiencias y conocimientos en diferentes áreas relacionadas con el manejo de suelos y la producción agrícola.
Además, destacó que el congreso contempla una jornada destinada a estudiantes de Agronomía, con el propósito de que las nuevas generaciones de profesionales conozcan estas herramientas y puedan aplicarlas posteriormente en el campo.
Tecnología e innovación para producir más
Para ANAPO, avanzar hacia una agricultura sostenible no significa únicamente conservar los recursos naturales, sino también incorporar tecnologías e innovaciones que permitan elevar la eficiencia y productividad de los cultivos.
Nogales señaló que la tecnología y la innovación deben avanzar de manera conjunta con la sostenibilidad, al considerar que existen herramientas que pueden ayudar a los productores a mejorar sus resultados productivos.
“Tecnología no solo a la sostenibilidad, porque viene de la mano de la innovación. Entonces, con innovación, con manejo de herramientas que ya se usan, esperemos tener más acceso a biotecnología”, manifestó.
El dirigente también sostuvo que los países vecinos han logrado mayores niveles de productividad gracias a la incorporación de herramientas tecnológicas. En ese sentido, indicó que estos mercados registran rendimientos entre 20% y 30% superiores a los alcanzados actualmente en Bolivia, lo que demuestra, según explicó, el potencial que existe para mejorar la producción nacional mediante la adopción de nuevas tecnologías.


Una agenda enfocada en los desafíos del sector
El programa del Congreso Internacional de Agricultura Sostenible contempla una agenda amplia, orientada a abordar algunos de los principales desafíos que enfrenta actualmente la agricultura.
Entre los temas desarrollados se encuentran el comportamiento climático y el fenómeno de El Niño, el uso de drones y aplicaciones tecnológicas, las oportunidades de mercado, los bioinsumos y las nuevas alternativas en semillas, entre otros contenidos relacionados con la producción agrícola.
Nogales destacó que la selección de los temas busca brindar conocimientos que puedan ser aplicados de manera práctica en las unidades productivas del país.
“La temática está completa y realmente va a ser de gran importancia que los agricultores, nuestros asociados, nuestros técnicos, todos aprendan este manejo, que son aplicables de inmediato en la realidad de Bolivia”, afirmó.
Las dos principales jornadas del congreso, desarrolladas durante lunes y martes, están enfocadas en brindar herramientas para fortalecer la producción de granos, abordando aspectos como oportunidades de mercado, nutrición de cultivos, bioinsumos y nuevas variedades de semillas.
El suelo, un recurso clave para el futuro
Uno de los ejes centrales del encuentro es la necesidad de fortalecer prácticas que permitan conservar la calidad y fertilidad de los suelos agrícolas. Para el sector productivo, mantener este recurso en buenas condiciones es fundamental no solo para sostener los actuales niveles de producción, sino también para garantizar la capacidad productiva de las próximas generaciones.
En este escenario, la agricultura sostenible plantea la necesidad de combinar productividad y rentabilidad con un uso más eficiente de los recursos, incorporando prácticas de manejo que reduzcan el deterioro de los suelos y permitan mantener su capacidad productiva a largo plazo.
La incorporación de tecnologías de agricultura de precisión, nuevas variedades, bioinsumos y herramientas digitales forma parte de este proceso de transformación, al permitir que las decisiones productivas sean cada vez más eficientes y ajustadas a las necesidades de cada cultivo.
Empresas presentan nuevas tecnologías y soluciones
El congreso también cuenta con un área de exposición comercial en la que empresas vinculadas al sector agropecuario presentan sus principales productos, servicios, tecnologías y novedades.
Más de 20 empresas apoyan la realización del evento y participan mediante stands, generando un espacio de contacto directo entre proveedores de tecnología, productores, técnicos y profesionales.
De esta manera, el primer Congreso Internacional de Agricultura Sostenible de ANAPO busca convertirse en un punto de encuentro para el intercambio de conocimientos y experiencias, promoviendo una mayor incorporación de tecnología e innovación en el campo boliviano.
La iniciativa plantea que el desafío de la agricultura no pasa únicamente por producir más, sino por producir de manera eficiente y responsable, conservando los recursos que hacen posible la actividad agrícola y preparando al sector para las necesidades de las próximas generaciones.
Fuente: Abraham Nogales
Redacción: Publiagro


















