La falta de diésel y las condiciones climáticas adversas generan preocupación entre los productores agrícolas, debido a que podrían retrasar aún más el levantamiento de la cosecha y agravar la situación económica del sector. Desde el Comité de Defensa al Productor (CODEPRO) advirtieron que, de mantenerse estas dificultades, algunos agricultores podrían quedar al borde de la quiebra.
Edward Condo, representante de CODEPRO, señaló que existe una “incertidumbre total” respecto a las próximas campañas, debido a que los productores enfrentan dificultades tanto para concluir las labores de cosecha como para planificar la campaña de verano.
“Estamos preocupados y con una incertidumbre total para las futuras campañas, porque existe el riesgo de que los productores entren en quiebra”, manifestó.
Caña y maíz, entre los cultivos más afectados
El sector cañero es uno de los que enfrenta mayores dificultades. La falta de lluvias impide avanzar con normalidad en las labores y prolonga el tiempo necesario para levantar la producción.
“En el sector cañero no llueve ahora y eso nos dilata mucho más el tiempo de poder levantar la cosecha”, explicó Condo.
A esta situación se suma la escasez de diésel, un insumo fundamental para movilizar maquinaria agrícola y realizar las labores de cosecha y transporte. El retraso incrementa el riesgo de pérdidas y mayores costos para los productores.
En la zona sur, la situación también es delicada para el cultivo de maíz. Condo explicó que parte de los cultivos ya se encuentra sobremadura y con un elevado nivel de sequedad, afectando la calidad del grano.
“Los maíces ya están acabándose, están pasados de maduros, bastante secos y la calidad del grano en este momento ya no es buena”, indicó.

El retraso en el levantamiento de la producción puede generar pérdidas adicionales, especialmente cuando el grano permanece demasiado tiempo en el campo y queda expuesto a condiciones climáticas que pueden deteriorar su calidad.
Sorgo, soya, trigo y girasol también enfrentan riesgos
La preocupación alcanza a otros cultivos agrícolas. Entre ellos se encuentran el sorgo, la soya, el trigo y el girasol, que también están expuestos a diferentes factores que pueden afectar su rendimiento y calidad.
En el caso del trigo, Condo mencionó la vulnerabilidad del cultivo ante los fuertes vientos registrados en determinadas zonas, situación que añade otro factor de riesgo para los productores.
El escenario muestra que los problemas no se concentran en un solo cultivo, sino que abarcan diferentes actividades agrícolas y regiones productivas.
Incertidumbre por la campaña de verano
Mientras los productores intentan concluir las labores de la campaña actual, también deben comenzar a planificar la campaña de verano, pero las condiciones actuales generan dudas sobre qué cultivos establecer y bajo qué condiciones.
“También está el riesgo de la campaña que se avecina, que es la de verano. Estamos analizando el tema de los cultivos y próximamente vamos a hacer otras propuestas”, señaló el representante de CODEPRO.
El sector deberá evaluar factores como la disponibilidad de combustible, las condiciones climáticas, los costos de producción y las posibilidades de comercialización antes de definir sus estrategias para la próxima campaña.
Condo indicó que las pérdidas económicas podrían alcanzar cifras millonarias, aunque aclaró que todavía no cuentan con un dato preciso sobre el impacto total.
Desde CODEPRO consideran que la combinación de falta de diésel, retrasos en la cosecha y condiciones climáticas adversas puede profundizar la situación financiera de los productores y poner en riesgo su capacidad para continuar produciendo en las próximas campañas.
Fuente: Edward Condo
Redacción: Publiagro


















