El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) activó los protocolos oficiales de control sanitario luego de confirmar mediante laboratorio un brote localizado de rabia paresiante en ganado bovino en la comunidad de El Portillo, departamento de Tarija.
La institución informó que la atención del caso se inició tras la notificación realizada por un productor ganadero, permitiendo la intervención inmediata de brigadas técnicas especializadas para contener la propagación de la enfermedad y reducir los riesgos para el hato ganadero de la zona.
Vacunación y vigilancia en el área afectada
Como parte de las acciones de respuesta, equipos técnicos del SENASAG y entidades vinculadas a la sanidad animal realizaron la delimitación geográfica del foco y activaron medidas de vigilancia en los predios considerados dentro del área de riesgo.
Entre las principales acciones se encuentra la vacunación del ganado susceptible en la zona afectada, una medida considerada fundamental para evitar nuevos casos y proteger el patrimonio pecuario regional.
Además, se inició el control selectivo de poblaciones de murciélagos hematófagos, identificados como los principales transmisores de la rabia silvestre en animales de producción.
Una enfermedad transmitida por murciélagos
La rabia bovina, también conocida como rabia paresiante o rabia herbívora, es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso de los animales y que generalmente se transmite mediante la mordedura de murciélagos hematófagos infectados.
El SENASAG explicó que esta enfermedad es endémica en varias regiones del país, por lo que Bolivia cuenta con un programa nacional de prevención y control basado en la vigilancia epidemiológica, diagnóstico, vacunación y manejo de riesgos.
La inmunización preventiva del ganado en zonas identificadas como vulnerables constituye la principal herramienta para reducir la aparición de nuevos brotes.

Sequía y frío favorecen el desplazamiento del ganado y aumentan riesgos
Los periodos de sequía y bajas temperaturas pueden incrementar los riesgos sanitarios en los sistemas ganaderos, debido a que los animales suelen movilizarse hacia nuevas zonas en busca de alimento y mejores condiciones, aumentando la posibilidad de contacto con áreas donde existe presencia del vector.
Ante esta situación, especialistas recomiendan reforzar las campañas de vacunación, mantener vigilancia permanente del ganado y reportar inmediatamente cualquier signo sospechoso.
Control de movimiento y garantía de alimentos seguros
El SENASAG aseguró que mantiene controles sobre el movimiento de bovinos destinados a establecimientos de beneficio, además de realizar inspecciones sanitarias a los animales y productos derivados, como carne y leche, para garantizar la inocuidad alimentaria.
La institución aclaró que los animales ubicados dentro del área bajo control sanitario no podrán ser trasladados a mataderos hasta contar con la autorización correspondiente.
Asimismo, señaló que la población puede continuar adquiriendo y consumiendo productos de origen animal que cuenten con registro e inspección sanitaria.
Trabajo conjunto bajo el enfoque de Una Sola Salud
Finalmente, el SENASAG destacó la coordinación con el Servicio Departamental de Salud (SEDES Tarija) para realizar acciones preventivas de monitoreo en comunidades cercanas al foco, bajo el enfoque integral de Una Sola Salud, que reconoce la relación entre la salud animal, humana y ambiental.
La autoridad sanitaria convocó a productores, organizaciones ganaderas e instituciones departamentales y municipales a fortalecer el trabajo conjunto mediante los Consejos Ganaderos, con el objetivo de mejorar la vigilancia epidemiológica y prevenir nuevos brotes.
La institución recordó que la rabia silvestre es una enfermedad prevenible y que la vacunación oportuna del ganado continúa siendo la principal estrategia para proteger la producción ganadera de Tarija y del país.
Fuente: Senasag
Redacción: Publiagro




















