El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, advirtió que el persistente desabastecimiento de diésel continúa afectando gravemente al sector productivo nacional y demandó al Gobierno, a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), una solución estructural que garantice el suministro de combustible para evitar mayores pérdidas en la producción agropecuaria y la economía del país.
El dirigente señaló que las largas filas registradas en los surtidores durante los últimos días evidencian que el abastecimiento de diésel ha disminuido respecto a semanas anteriores, situación que afecta a productores, transportistas y a toda la cadena logística del país.
«Tenemos muchos problemas con el diésel. Ustedes ven que ya las colas esta semana han sido interminables. Sabemos que el aprovisionamiento de diésel esta semana ha sido mucho menos que la anterior. Por eso las colas están más largas. Yacimientos tiene que dar una solución de fondo, una solución definitiva», manifestó Frerking.
El presidente de la CAO informó que representantes del sector sostendrían una nueva reunión con YPFB para exigir el cumplimiento de los compromisos asumidos con el aparato productivo y conocer cuáles serán las medidas que permitirán normalizar el suministro de combustible.
Piden reglas claras para garantizar la producción
Frerking sostuvo que la incertidumbre sobre la disponibilidad de diésel dificulta la planificación de las actividades agrícolas y pecuarias, ya que los productores dependen de calendarios de siembra y cosecha que no pueden modificarse.
«No podemos hablar de mantener un precio del diésel si no hay combustible en el país. El transporte haciendo fila, el transporte público haciendo fila, los agropecuarios haciendo fila. Todos los sectores estamos haciendo fila. Por eso tenemos que tomar una decisión y una solución de fondo para que de una vez por todas todos los bolivianos tengamos reglas claras y podamos planificar nuestro trabajo. Pero necesitamos las condiciones para trabajar», expresó.
En ese sentido, recordó que las labores agrícolas responden a ciclos naturales que no pueden detenerse por problemas administrativos o de abastecimiento.
«Las ventanas de cosecha y de siembra se van cerrando. La planta no entiende de tramitología, no entiende si hay dinero o no hay dinero. Las ventanas se cierran y hay que terminar de cosechar como hay que terminar de sembrar», enfatizó.
«No podemos hablar de mantener un precio del diésel si no hay combustible en el país. El transporte haciendo fila, el transporte público haciendo fila, los agropecuarios haciendo fila. Todos los sectores estamos haciendo fila. Por eso tenemos que tomar una decisión y una solución de fondo para que de una vez por todas todos los bolivianos tengamos reglas claras y podamos planificar nuestro trabajo. Pero necesitamos las condiciones para trabajar»



La zafra cañera, uno de los sectores más afectados
El titular de la CAO, quien además es productor cañero del norte cruceño, advirtió que la falta de diésel ya está provocando retrasos en la zafra y la paralización de maquinaria agrícola, situación que pone en riesgo la cosecha de miles de hectáreas de caña de azúcar.
«Ahí está la zafra cañera, es un gran ejemplo. Si no cosechamos hasta el 30 de octubre las 200.000 hectáreas que faltan, la caña se va a quedar parada en los chacos y no va a haber azúcar ni etanol para el país. Así de sencillo», sostuvo.
Frerking agregó que varias unidades productivas ya se encuentran detenidas por la imposibilidad de acceder al combustible necesario para operar.
«Yo soy cañero del norte cruceño y estamos muy complicados con la zafra, totalmente atrasada. Ya hay máquinas que en este momento han paralizado. Hay unidades productivas que ya están paralizadas por falta de combustible», afirmó.
La crisis alcanza a toda la cadena productiva
El presidente de la CAO explicó que los efectos de la escasez de diésel no se limitan al sector agrícola, sino que también afectan a la ganadería, el transporte de carga y las exportaciones.
Indicó que los productores enfrentan dificultades para trasladar ganado hacia los frigoríficos y para transportar productos destinados a los mercados internacionales, debido a que los camiones permanecen largas horas e incluso días esperando abastecerse de combustible.
«También está el sector ganadero que no puede terminar de llevar la carne a los frigoríficos; el sector exportador con las harinas que exportamos no puede llegar a los puertos por las colas interminables. Un camión que antes hacía tres viajes, ahora hace uno o apenas medio viaje. Realmente estamos muy preocupados», señaló.
Frerking remarcó que el agro forma parte de una cadena en la que participan transportistas, industrias y exportadores, por lo que cualquier interrupción en uno de sus eslabones repercute sobre toda la economía.
«Esto es una cadena productiva donde el eslabón primario son los agropecuarios», concluyó.
Finalmente, el presidente de la CAO reiteró el llamado al Gobierno para que adopte medidas inmediatas que permitan garantizar el abastecimiento de diésel y evitar mayores perjuicios a la producción nacional, advirtiendo que el retraso en las labores agrícolas y el encarecimiento de la logística podrían repercutir en el abastecimiento de alimentos, las exportaciones y la generación de divisas para el país.
Fuente: Klaus Frerking
Redacción: Publiagro

















