La producción ovina en Bolivia continúa incorporando genética especializada para responder a la creciente demanda de carne de calidad. Una de las razas que ha despertado mayor interés entre los productores es la Dorper, considerada una de las principales razas cárnicas del mundo gracias a su rápido crecimiento, excelente rendimiento en canal y gran capacidad de adaptación a diferentes sistemas de producción.
Originaria de Sudáfrica, la Dorper surgió del cruce entre las razas Dorset Horn y Blackhead Persian, combinación que dio origen a un animal con alta eficiencia productiva y capacidad para desarrollarse en ambientes con temperaturas elevadas y disponibilidad variable de forraje.
Entre sus principales atributos se encuentra su excelente rendimiento en canal, debido a su alta proporción de carne magra y buena conformación muscular. Además, presenta un crecimiento acelerado, lo que le permite alcanzar el peso de mercado en menor tiempo y mejorar la rentabilidad de las explotaciones ovinas.
Otra de las ventajas de esta raza es su rusticidad. La Dorper muestra buena resistencia frente a condiciones climáticas adversas y enfermedades, además de aprovechar eficientemente forrajes de distinta calidad, características que la convierten en una alternativa para sistemas extensivos, semiintensivos e intensivos.
«Entre sus principales atributos se encuentra su excelente rendimiento en canal, debido a su alta proporción de carne magra y buena conformación muscular. Además, presenta un crecimiento acelerado, lo que le permite alcanzar el peso de mercado en menor tiempo y mejorar la rentabilidad de las explotaciones ovinas»



En cuanto a sus características productivas, los machos adultos alcanzan pesos que oscilan entre 90 y 120 kilogramos, mientras que las hembras registran entre 60 y 90 kilogramos. Asimismo, se caracteriza por su buena fertilidad, excelente habilidad materna y menor necesidad de esquila, ya que posee pelo y una reducida cantidad de lana, lo que disminuye los costos de manejo.
La raza gana espacio en Bolivia
En Bolivia, la raza Dorper ha experimentado un crecimiento sostenido durante los últimos años, principalmente en los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca y Cochabamba, donde productores y cabañas especializadas la utilizan tanto en planteles puros como en programas de cruzamiento para incrementar la producción de carne ovina.
Su capacidad de adaptación a los climas cálidos y secos de los valles y el oriente boliviano, así como su eficiencia para convertir alimento en carne, han favorecido su incorporación en explotaciones comerciales y familiares interesadas en diversificar la producción pecuaria.
Especialistas señalan que el cruzamiento de Dorper con ovejas criollas permite mejorar la velocidad de crecimiento, la conformación muscular y el rendimiento en canal de las crías, contribuyendo a elevar la productividad sin perder la adaptación de los animales a las condiciones locales.
No obstante, los técnicos destacan que el potencial genético de esta raza solo puede aprovecharse plenamente cuando se acompaña de una adecuada alimentación, un correcto manejo sanitario y programas de selección genética que permitan mantener las características productivas del rebaño.
La creciente incorporación de la raza Dorper refleja el interés del sector ovino boliviano por adoptar genética especializada que permita producir carne de mayor calidad, reducir los costos de producción y fortalecer la competitividad de una actividad que continúa consolidándose como una alternativa económica para pequeños y medianos productores del país.
Fuente: ABSID, UAGRM
Redacción: Publiagro

















