
El ingeniero Rolf Köhler, secretario departamental de Desarrollo Productivo, Recursos Naturales y Medio Ambiente, afirmó que el departamento del Beni cuenta con las condiciones necesarias para convertirse en un importante polo de desarrollo agropecuario, pero advirtió que es indispensable impulsar una política de apertura a la inversión privada y fortalecer las gestiones internacionales para atraer capitales extranjeros.
Durante una exposición sobre el potencial productivo del departamento, Köhler señaló que empresarios provenientes de Ucrania han migrado hacia Paraguay en busca de oportunidades de inversión y consideró que Bolivia también podría captar ese interés si se desarrollan estrategias de promoción internacional. En ese sentido, lamentó que en el Beni no exista una política sostenida de «lobby» internacional para atraer inversionistas.
Explicó que la Gobernación viene trabajando desde hace casi tres meses en la promoción del desarrollo económico del departamento, con el objetivo de reducir los índices de pobreza mediante el fortalecimiento del sector agropecuario. Según indicó, la meta es alcanzar un millón de hectáreas en producción durante los próximos 20 años, impulsando la agricultura, la ganadería y el sector forestal.
Köhler sostuvo que este crecimiento solo será posible con una fuerte participación de la inversión privada, tanto nacional como extranjera. «Necesitamos del empresariado boliviano y también del empresariado extranjero para acelerar el desarrollo económico del Beni», manifestó.
El ingeniero destacó que el departamento presenta varias ventajas competitivas para los inversionistas. Entre ellas mencionó la carretera asfaltada que conecta el norte y sur del Beni, la disponibilidad de energía eléctrica, un nuevo Plan de Uso del Suelo que habilita 5,8 millones de hectáreas para actividades agrícolas, ganaderas y forestales, además de un clima de paz social y un elevado porcentaje de tierras saneadas con títulos ejecutoriados.

Asimismo, recordó que el Estado construyó cinco importantes infraestructuras productivas que actualmente no operan a plena capacidad, entre ellas el silo de Santa Rosa, el Proyecto Pacú, una industria láctea, un centro de confinamiento y un frigorífico en Yucumo. A su criterio, estas instalaciones deberían ser administradas por el sector privado para garantizar su funcionamiento y generar mayor actividad económica.
Köhler también reveló que existen más de 500.000 hectáreas adquiridas por empresarios en la zona de Cerrado, principalmente en el norte de las provincias Mamoré y Vaca Díez, las cuales se encuentran listas para iniciar una producción agropecuaria a gran escala.
Sin embargo, aseguró que el despegue productivo del departamento depende de dos decisiones que corresponden exclusivamente al Gobierno nacional. La primera consiste en establecer una autorización permanente, por un periodo de 20 años, para la importación de granos y carne destinada al Beni. Según explicó, los permisos temporales y sujetos a cupos no generan las condiciones necesarias para que los inversionistas ejecuten proyectos de gran magnitud.
«La inversión en infraestructura como silos, secadoras, tendidos eléctricos o maquinaria requiere reglas claras y de largo plazo. Nadie realiza inversiones millonarias con autorizaciones de uno o dos años», afirmó.
La segunda medida planteada por Köhler es facilitar el acceso a cal agrícola dolomítica a un costo inferior a los 50 dólares por tonelada, insumo que considera fundamental para desarrollar los suelos del norte beniano. Indicó que ello sería posible mediante una integración comercial con el estado brasileño de Rondônia, específicamente a través del municipio de Costa Marques.
No obstante, explicó que esa apertura depende de autorizaciones del Gobierno brasileño y de gestiones diplomáticas del Estado boliviano. En ese contexto, pidió que la Cancillería impulse negociaciones con Brasil para habilitar ese corredor comercial y fortalecer la integración fronteriza.
Finalmente, Köhler convocó a las instituciones públicas, al sector privado y a las organizaciones sociales del Beni a consolidar una agenda común que permita gestionar estas demandas ante el Gobierno central. A su juicio, la coordinación entre todos los actores será determinante para acelerar el desarrollo económico del departamento y aprovechar el potencial productivo de la región.
Fuente: Rolf Köhler
Redacción: Publiagro



















