El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), entidad dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, continúa impulsando investigaciones orientadas al fortalecimiento del sector agrícola nacional mediante el desarrollo de nuevas alternativas genéticas para el cultivo de trigo.
En el municipio de Okinawa Uno, departamento de Santa Cruz, el instituto ejecuta el proyecto Trigo-CIMMYT, una iniciativa científica enfocada en la identificación y selección de nuevos genotipos que presenten características superiores en productividad y mayor tolerancia frente a enfermedades que afectan el rendimiento del cultivo.
El objetivo central del trabajo es generar materiales con mejores condiciones agronómicas que permitan elevar la competitividad del trigo y ofrecer soluciones adaptadas a las condiciones productivas del país.
Plataforma de fenotipado para evaluar miles de materiales
Como parte del proyecto, el equipo técnico desarrolla una plataforma de fenotipado de precisión en campo, una metodología que permite observar, medir y comparar el comportamiento de distintos materiales genéticos bajo condiciones reales de producción.
Dentro de esta etapa de investigación se realiza la evaluación de 13 viveros internacionales y el análisis de una población compuesta por 3.788 líneas experimentales de trigo, una magnitud de trabajo que refleja el alcance científico de la iniciativa.
La evaluación en campo permitirá identificar aquellos materiales que expresen mejores niveles de adaptación, estabilidad y rendimiento frente a diferentes condiciones ambientales y sanitarias.

Un proceso técnico para medir resistencia a enfermedades
Durante esta primera época de siembra, los especialistas implementan un protocolo técnico riguroso para asegurar la calidad y precisión de los resultados obtenidos.
Entre las actividades realizadas se encuentran el etiquetado de materiales, el marcaje con cintas de color para facilitar el seguimiento de cada línea y el aislamiento de diez espigas por muestra, procedimientos que permiten mantener el control experimental durante todo el proceso.
A ello se suma la inoculación artificial del hongo de la pyricularia, considerada una de las enfermedades más importantes y limitantes para el cultivo de trigo en la región.
Este procedimiento permite exponer de forma controlada cada línea experimental al patógeno y medir con mayor exactitud tanto la incidencia como la severidad de la enfermedad, generando información clave para la toma de decisiones en el proceso de selección genética.
El objetivo: semillas mejoradas para los productores
Los resultados obtenidos en estas evaluaciones permitirán avanzar en el desarrollo de semillas mejoradas con características sobresalientes en sanidad vegetal y productividad.
Con este trabajo, el INIAF busca poner a disposición de los productores materiales que contribuyan a reducir pérdidas por enfermedades, mejorar el rendimiento por hectárea y fortalecer la sostenibilidad de la producción triguera nacional.
La generación de variedades más resistentes representa además una herramienta estratégica para enfrentar los desafíos productivos y climáticos que afectan al sector agrícola, promoviendo una agricultura basada en innovación y conocimiento científico.
Fuente: INIAF
Redacción: Publiagro



















