
El municipio de Pampa Grande se consolida como una de las principales zonas hortifrutícolas de los valles cruceños, destacándose por la producción de tomate, pimentón, locoto, frutas y hortalizas que abastecen gran parte del mercado nacional. Sin embargo, las condiciones climáticas de la región, caracterizadas por alta humedad, variaciones de temperatura y sistemas de producción intensiva, convierten a la sanidad vegetal en un factor clave para garantizar buenos rendimientos y calidad comercial.
En este contexto, los productores trabajan bajo esquemas de manejo integrado de plagas y enfermedades, combinando monitoreo constante, manejo adecuado del suelo, rotación de cultivos, control biológico y aplicaciones fitosanitarias responsables.
Programa de asistencia técnica fortalece el control fitosanitario
El Programa de Sanidad Hortofrutícola, a través del Sedacruz, brindó asistencia técnica a productores de Pampa Grande con el objetivo de fortalecer el manejo sanitario en cultivos de vainita, tomate y pimentón.
La jornada técnica estuvo enfocada en el monitoreo fitosanitario y en la capacitación de pequeños productores, quienes enfrentan constantes desafíos sanitarios que afectan el rendimiento y la calidad de sus cultivos hortícolas.
Durante las evaluaciones en campo se identificaron distintos problemas fitosanitarios presentes en la zona, entre ellos chicharritas, antracnosis, gusano perforador del fruto, trips y la denominada mosquita del pimentón, amenazas que generan importantes pérdidas económicas en la producción agrícola de los valles cruceños.
Asimismo, la sanidad hortifrutícola en esta región requiere vigilancia permanente, debido a que las condiciones climáticas favorecen la rápida propagación de hongos, bacterias e insectos.
Instituciones como el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) también han desarrollado trabajos de monitoreo y capacitación en municipios como Pampa Grande y Mairana, especialmente frente a brotes de plagas que afectan cultivos de tomate.
Chicharritas: insectos transmisores de enfermedades
Las chicharritas son insectos pequeños que se alimentan de la savia de las plantas y representan un riesgo importante porque pueden transmitir virus y enfermedades fitosanitarias.
Entre los principales daños provocados por esta plaga se encuentran el amarillamiento de hojas, debilitamiento del cultivo, reducción del crecimiento y una menor producción y calidad del fruto.
Para su manejo preventivo se recomienda:
- Eliminación de malezas hospederas.
- Monitoreo constante.
- Uso de trampas cromáticas.
- Rotación de cultivos.
Antracnosis: enfermedad favorecida por la humedad
La antracnosis es una enfermedad causada por hongos, principalmente del género Colletotrichum, que afecta hojas, tallos y frutos, desarrollándose con mayor intensidad en ambientes cálidos y húmedos.
Sus síntomas incluyen manchas oscuras hundidas, pudrición de frutos, necrosis en hojas y tallos, además de caída prematura de frutos.
Entre las principales medidas de prevención se encuentran:
- Buena ventilación del cultivo.
- Evitar excesos de humedad.
- Desinfección de herramientas.
- Eliminación de frutos infectados.

Gusano perforador del fruto: amenaza para el tomate
El gusano perforador, asociado a la plaga Tuta absoluta, se ha convertido en una de las principales amenazas para los cultivos de tomate en los valles cruceños.
En 2024, el Senasag reportó afectaciones en aproximadamente 150 hectáreas de tomate en Pampa Grande y Mairana, donde algunos productores llegaron a perder hasta el 75% de su producción.
Entre los daños más comunes se encuentran:
- Perforaciones en frutos.
- Galerías en hojas.
- Pudrición secundaria.
- Pérdida de calidad comercial.
El manejo incluye monitoreo temprano, eliminación de residuos de cosecha, uso de trampas de feromonas y rotación de ingredientes activos.
Trips: una plaga silenciosa en hortalizas
Los trips son insectos diminutos que afectan flores, hojas y frutos en formación. Además del daño directo, pueden transmitir virus que reducen significativamente la productividad.
Entre los síntomas destacan deformaciones de frutos, cicatrices y manchas plateadas, caída de flores y menor cuajado de frutos.
Las medidas de manejo incluyen:
- Monitoreo semanal.
- Limpieza de malezas.
- Uso de trampas azules o amarillas.
- Manejo integrado y control biológico.
Mosquita del pimentón: plaga persistente en los valles
La denominada “mosquita del pimentón”, relacionada comúnmente con la mosca blanca, afecta principalmente cultivos hortícolas bajo condiciones cálidas.
Sus daños incluyen succión de savia, debilitamiento de la planta, aparición de fumagina y transmisión de enfermedades virales.
El control de esta plaga se basa en:
- Monitoreo permanente.
- Uso de mallas o barreras vivas.
- Eliminación de plantas enfermas.
- Manejo racional de insecticidas para evitar resistencia.
Manejo integrado: principal herramienta para la sostenibilidad agrícola
Especialistas coinciden en que la sostenibilidad hortifrutícola de los valles cruceños depende de un manejo integrado que combine buenas prácticas agrícolas, monitoreo constante, capacitación técnica, rotación de cultivos, manejo responsable de agroquímicos y coordinación entre productores e instituciones.
La sanidad vegetal se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para mantener la productividad y proteger la economía agrícola de municipios productores como Pampa Grande.
Fuente: Secretaría de Desarrollo Económico
Redacción: Publiagro

















