La correcta planificación, el control del ambiente y el monitoreo constante son claves para garantizar rendimiento y eficiencia en la crianza

En el marco del seminario internacional de Bioseguridad y Productividad Avícola desarrollado en Agropecruz, el especialista Carlos Enrique Delgado Fasanado abordó uno de los momentos más críticos en la producción: la recepción del pollito BB y su manejo durante las primeras 24 horas.

Su mensaje fue claro: el éxito productivo no comienza en la engorda, sino desde el instante en que el pollito llega a la granja.

Planificación: la base del éxito

Antes de la llegada de las aves, el productor debe tener un objetivo claro y una planificación rigurosa. Delgado enfatizó que el pollito debe ser tratado como “el rey” del proceso productivo, lo que implica preparar cada detalle con anticipación.

La falta de planificación es, de hecho, uno de los principales riesgos en esta etapa. Problemas como la ausencia de alimento, cama mal acondicionada o instalaciones sin temperatura adecuada pueden comprometer el rendimiento desde el inicio.

Condiciones óptimas de recepción

Uno de los factores más determinantes es el ambiente. Para una correcta recepción, se recomienda:

  • Temperatura ambiental entre 30 y 32 °C
  • Temperatura de la cama en rangos similares
  • Buena calidad de aire, sin corrientes
  • Humedad controlada

“El ambiente no es solo temperatura, también incluye ventilación, humedad y calidad del aire”, remarcó el especialista.

Objetivos clave en las primeras 24 horas

Durante el primer día, el manejo debe centrarse en asegurar condiciones básicas que permitan al pollito adaptarse rápidamente:

  • Acceso inmediato a agua y alimento
  • Control del llenado del buche
  • Monitoreo de la temperatura corporal (rectal)
  • Observación del comportamiento y actividad

“Un buen inicio no es opcional: define la eficiencia, el rendimiento y la rentabilidad de toda la producción”

Estos indicadores permiten detectar desviaciones a tiempo y aplicar correcciones inmediatas.

Manejo del estrés: factor determinante

El estrés térmico —ya sea por frío o calor— es uno de los principales enemigos en esta etapa. También influyen:

  • Mala calidad del aire
  • Exceso o falta de humedad
  • Diferencias entre temperatura ambiente y de la cama

Estas condiciones afectan directamente el consumo, el desarrollo inicial y, en consecuencia, el rendimiento final del lote.

Riesgos que impactan toda la producción

Errores en el primer día no solo afectan el arranque, sino que se reflejan en toda la cadena productiva:

  • Menor ganancia de peso
  • Peor conversión alimenticia
  • Incremento de costos
  • Pérdidas económicas al momento de la saca

“Un mal inicio se traduce en menos kilos de carne y menor eficiencia”, advirtió Delgado.

¿Qué hacer ante pollitos con baja vitalidad?

Cuando las aves no llegan en buenas condiciones, es fundamental aplicar un análisis integral:

  1. Revisar el proceso en planta de incubación
  2. Evaluar el tiempo desde el nacimiento hasta la llegada
  3. Verificar condiciones de transporte (temperatura del camión)
  4. Analizar la preparación de la granja

A partir de este diagnóstico, se deben ajustar variables como temperatura y humedad para recuperar la vitalidad del pollito.

Indicadores para evaluar el éxito

El desempeño del primer día puede medirse a través de indicadores clave (KPI):

  • Porcentaje de llenado del buche
  • Peso a los 7 días (o incluso a los 4 días)
  • Mortalidad inicial

Estos parámetros permiten evaluar si el manejo fue adecuado o si se requieren ajustes.

Monitoreo constante: la clave de la calidad

Aunque la primera semana es crítica, el especialista insistió en que el seguimiento debe ser permanente. La supervisión continua permite detectar desviaciones y aplicar correcciones oportunas.

“Si queremos calidad, el control tiene que ser constante”, afirmó.

Un mensaje al productor boliviano

Finalmente, Delgado destacó el nivel de inversión tecnológica del sector avícola en Bolivia, señalando que incluso supera al de otros países de la región. Sin embargo, subrayó que el desafío está en utilizar correctamente esas herramientas mediante una adecuada planificación y manejo.

Redacción: Publiagro