Productores aplican soluciones empíricas ante la falta de acceso a tratamientos especializados en áreas rurales

En los sistemas de ganadería bovina extensiva en Bolivia, especialmente en regiones como la Amazonía y el Chaco, la convivencia con la fauna silvestre es parte del día a día productivo. En este contexto, las mordeduras de serpientes al ganado se han convertido en una problemática poco visibilizada, pero con impactos económicos y sanitarios importantes para los productores.

“La ganadería y las mordeduras de serpientes” es un tema que, según especialistas y proyectos en curso, ha recibido menos atención que el ofidismo en humanos, a pesar de que sus efectos en el ganado pueden ser significativos. Iniciativas impulsadas desde Pucará buscan profundizar el conocimiento sobre esta problemática, partiendo de una premisa clara: entender la convivencia entre ganadería y fauna silvestre es clave para encontrar soluciones sostenibles.

El trabajo se desarrolla a partir de entrevistas y acercamientos con ganaderos y ganaderas de la Amazonía y el Chaco bolivianos, recogiendo sus experiencias directas en campo. El objetivo es conocer con qué frecuencia ocurren las mordeduras, cómo identifican los productores estos eventos, qué medidas toman frente a los casos y qué alternativas existen para reducir los riesgos.

Este enfoque permite visibilizar una realidad muchas veces subestimada. En zonas rurales, los productores suelen reconocer una mordedura de serpiente a partir de signos clínicos en el animal, como inflamación localizada, cojera, decaimiento o incluso muerte súbita en casos más severos. Sin embargo, la falta de diagnóstico preciso y acceso a asistencia veterinaria limita la respuesta oportuna.

Frente a estos escenarios, las soluciones adoptadas varían. Algunos ganaderos recurren a prácticas tradicionales, mientras que otros buscan apoyo técnico para tratar de salvar a los animales afectados. No obstante, la ausencia de protocolos claros y de acceso a tratamientos específicos en muchas regiones dificulta el manejo adecuado de estos casos.

“Desde el proyecto, se destaca que si el objetivo es proteger a las serpientes —especies fundamentales para el equilibrio ecológico por su rol en el control de plagas— y al mismo tiempo reducir las mordeduras, es indispensable comprender las consecuencias reales que enfrentan los productores al convivir con ellas”

Desde el proyecto, se destaca que si el objetivo es proteger a las serpientes —especies fundamentales para el equilibrio ecológico por su rol en el control de plagas— y al mismo tiempo reducir las mordeduras, es indispensable comprender las consecuencias reales que enfrentan los productores al convivir con ellas.

Hacia una convivencia sostenible

El enfoque del proyecto en Pucará no busca eliminar a las serpientes, sino promover una convivencia informada y responsable. Esto implica trabajar en estrategias como:

  • Educación sobre identificación de especies (venenosas y no venenosas)
  • Manejo del hábitat para reducir encuentros (limpieza de áreas cercanas, manejo de pasturas)
  • Capacitación en respuesta ante mordeduras en animales
  • Promoción de prácticas ganaderas que respeten los ecosistemas naturales

La clave está en encontrar un equilibrio entre la producción ganadera y la conservación de la biodiversidad, entendiendo que ambas pueden coexistir si se gestionan de manera adecuada.

La experiencia en Pucará demuestra que el camino no pasa por la erradicación de especies, sino por el entendimiento, la educación y la implementación de prácticas que permitan producir en armonía con el entorno.

Redacción: Publiagro