La ventilación adecuada permite que los animales transformen energía en crecimiento y no en estrés térmico

Diseñar un túnel —especialmente en producción porcina o avícola, donde se utiliza el concepto de ventilación tipo túnel— va mucho más allá de simplemente “poner ventiladores”. Se trata de estructurar un sistema integral capaz de controlar el ambiente de manera precisa, con el objetivo de maximizar el rendimiento productivo de los animales. En un contexto donde la eficiencia es cada vez más exigente, el manejo del clima dentro del galpón se convierte en una herramienta estratégica.

Según el ingeniero Santiago Alzate, de la empresa INDIV, comprender la evolución de la avicultura es clave para entender la importancia de estos sistemas. Hoy en día, el enfoque productivo ha cambiado y el principal desafío es criar correctamente. En ese sentido, destaca que, “para poder hacer crianzas correctas, tenemos que subir las densidades, de animales por metro cuadrado, yo diseño hoteles de 5 estrellas para pollos y la razón principal es darles a estos animales el mejor confort posible”. Esta afirmación refleja una realidad productiva: a mayor densidad, mayor debe ser la precisión en el control ambiental.

El confort animal se traduce directamente en eficiencia. Cuando las aves están en condiciones óptimas, utilizan su energía en crecer y ganar peso, en lugar de destinarla a regular su temperatura corporal. Por ello, el diseño adecuado de un sistema de ventilación tipo túnel permite garantizar que el ambiente interno del galpón favorezca la productividad. Como se explica, si los animales están cómodos, concentran su energía en engordar y no en combatir el calor o el frío. En este contexto, diseñar correctamente un túnel implica contar con las herramientas necesarias para que un controlador gestione de forma eficiente la calidad del aire y la temperatura.

El objetivo del diseño de un túnel es claro: debe permitir el control de la temperatura, la eliminación de gases nocivos como el amoníaco y el dióxido de carbono, la reducción del estrés térmico y la mejora en el consumo de alimento y la ganancia de peso. Cuando alguno de estos factores falla, el impacto en la productividad es inmediato. Incluso con animales de alto valor genético, un mal diseño del sistema puede limitar significativamente los resultados.

“Para poder hacer crianzas correctas, tenemos que subir las densidades, de animales por metro cuadrado, yo diseño hoteles de 5 estrellas para pollos y la razón principal es darles a estos animales el mejor confort posible”

Sin embargo, uno de los principales desafíos es la percepción simplificada que muchos tienen sobre estos sistemas. Como advierte el especialista: “Parece una cosa muy fácil, normalmente nosotros los pilotos pensamos simplemente cuántos extractores, cuántas ventanitas, cuánto panel evaporativo, pero es importante que los clientes entiendan lo que le estamos cotizando y por qué”. Esta reflexión pone en evidencia la necesidad de que los productores comprendan el funcionamiento del sistema, más allá de la inversión en equipos.

El funcionamiento de la ventilación tipo túnel se basa en un flujo de aire controlado. El aire debe ingresar a través de paneles evaporativos o aberturas diseñadas estratégicamente, recorrer el galpón pasando sobre las aves —permitiendo extraer el calor corporal y los gases acumulados— y finalmente ser expulsado mediante extractores ubicados en el extremo opuesto. Este proceso, cuando está correctamente diseñado, logra una circulación uniforme y eficiente del aire, lo que se traduce en un ambiente estable y saludable.

En este sentido, entender el sistema es fundamental también desde el punto de vista de la toma de decisiones. El propietario no solo debe confiar en el proveedor, sino también tener criterios para evaluar las propuestas. Tal como se señala, es fácil caer en soluciones mal planteadas si no se tiene conocimiento técnico. Comprender cómo funciona el sistema permite hacer las preguntas correctas y exigir soluciones adecuadas a las necesidades reales de la producción.

Finalmente, el ingeniero Alzate resume el valor de esta tecnología al afirmar que “la ventilación en túnel es un valor agregado para mejores conversiones. En el momento en que usted entienda cómo funciona, puede tener muchos mejores resultados productivos”. Esta afirmación refuerza la idea de que el diseño y manejo del ambiente no es un aspecto secundario, sino un factor determinante en la rentabilidad y sostenibilidad de la producción avícola y porcina moderna.

Redacción: Publiagro