La Ceratoma es una plaga que puede afectar seriamente el rendimiento y la sanidad de diversos cultivos agrícolas, especialmente en sistemas productivos intensivos como la soya y el maíz. Pertenece al orden Coleóptera y a la familia Crisomélida, grupo caracterizado por insectos fitófagos que se alimentan principalmente de hojas y tejidos tiernos de las plantas.
Ciclo biológico y características
Se trata de una especie con metamorfosis completa, es decir, atraviesa cuatro etapas bien definidas en su ciclo biológico: huevo, larva, pupa y adulto. Esta característica le permite adaptarse a distintas condiciones del entorno y dificultar su control si no se aplican estrategias oportunas.
Los adultos presentan piezas bucales de tipo masticador, lo que explica el daño típico que ocasionan en los cultivos: perforaciones circulares en las hojas, reduciendo el área fotosintética y debilitando la planta.
Tipo de daño en los cultivos
El impacto de esta plaga no se limita únicamente al follaje. En cultivos como el maíz, las larvas pueden afectar directamente la germinación al alimentarse de estructuras subterráneas, comprometiendo el establecimiento del cultivo.
En el caso de la soya, su daño es más complejo, ya que interfieren en la nodulación, un proceso clave para la fijación biológica de nitrógeno, afectando la nutrición y el desarrollo del cultivo.
Al respecto, la técnico de desarrollo e investigación de Rainbow, Jovanna Vargas, advierte:
“Incluso se han observado daños en estadios reproductivos avanzados, como formación de flores, vainas y granos y es muy probable que materiales transgénicos presentan cierta susceptibilidad a este tipo de plagas o que hayan pasado a ser de importancia económica porque ocupan el nicho ecológico que antes tenían otras plagas”.

“Incluso se han observado daños en estadios reproductivos avanzados, como formación de flores, vainas y granos y es muy probable que materiales transgénicos presentan cierta susceptibilidad a este tipo de plagas o que hayan pasado a ser de importancia económica porque ocupan el nicho ecológico que antes tenían otras plagas”


Condiciones ambientales favorables
La aparición y proliferación de Ceratoma está estrechamente relacionada con ciertas condiciones ambientales. Climas cálidos y húmedos, con temperaturas que oscilan entre 25 y 30 °C, favorecen su desarrollo y reproducción acelerada.
Asimismo, periodos con lluvias seguidas de alta humedad relativa generan un ambiente ideal para su establecimiento. Otro factor determinante es la disminución de sus enemigos naturales, ya sea por el uso indiscriminado de insecticidas o por desequilibrios en el agroecosistema.
En los últimos años, Ceratoma ha ganado relevancia como plaga emergente. Esto se debe, en parte, a cambios en los sistemas de producción y al uso de materiales genéticamente modificados que no siempre están orientados a su control específico.
Como consecuencia, ha logrado ocupar nichos ecológicos que anteriormente correspondía a otras plagas, incrementando su impacto económico en los cultivos.
Recomendaciones de manejo
Frente a este escenario, el manejo integrado resulta clave para reducir su impacto. Vargas recomienda que:
“anticiparse con monitoreos constantes, uso de insecticidas de diferentes mecanismos de acción e inclusión de productos biológicos marcan la diferencia”.
El monitoreo oportuno permite detectar la plaga en etapas tempranas, mientras que la rotación de insecticidas ayuda a prevenir resistencia. A su vez, el uso de productos biológicos contribuye a restablecer el equilibrio natural del sistema productivo.
Comprender el ciclo de vida, el tipo de daño y las condiciones que favorecen la aparición de Ceratoma es fundamental para implementar estrategias de manejo eficientes y sostenibles, protegiendo así la productividad de los cultivos.
Redacción: Publiagro
















