La primera cosecha en la Isla Porvenir evidencia el impacto del manejo sostenible en territorios movimas

La recuperación del cacao silvestre en la Amazonía boliviana comienza a mostrar resultados concretos. En la Isla Porvenir, ubicada en medio del río Mamoré, comunidades del Territorio Movima lograron una cosecha histórica tras años de baja producción, evidenciando el impacto positivo de un manejo técnico adecuado y el trabajo organizado de los recolectores locales.

Cristina Cari, técnica agrónoma del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), destacó los avances alcanzados luego de las intervenciones en campo, 

“Tuvimos árboles con una producción de hasta 110 mazorcas, los que antes solo producían 10 o 15”. Este incremento refleja la efectividad de las labores de rehabilitación aplicadas en los cacaotales silvestres.

Entre el 7 y el 10 de marzo, las familias de la comunidad Buen Día llevaron adelante la primera cosecha de cacao silvestre bajo un plan de manejo que abarca 60 hectáreas, ejecutado por la Organización de Recolectores y Productores de Cacao Silvestre Movima. Este proceso no solo representa un avance productivo, sino también un fortalecimiento organizativo y territorial para la comunidad.

En gestiones pasadas, la producción había disminuido considerablemente debido a la antigüedad de los árboles —algunos con más de 50 años— y a los efectos del cambio climático, particularmente la sequía registrada en 2024. En ese año, la cosecha alcanzó apenas 300 mazorcas, las cuales fueron destinadas a la producción de plantines en el vivero de Santa Ana.

“Tuvimos árboles con una producción de hasta 110 mazorcas, los que antes solo producían 10 o 15”

Con el objetivo de revertir esta situación, se implementaron prácticas de manejo técnico que incluyeron deschuponado (podas esenciales) y aclareo (mejoramiento del ingreso de luz) en cuatro de los seis sectores establecidos dentro del plan, dejando dos como áreas testigo para medir resultados. Estas actividades se desarrollaron entre agosto y septiembre de 2025.

De igual manera, entre julio y septiembre se realizaron trabajos de limpieza, poda de formación en plantines y poda de rehabilitación o rejuvenecimiento en aproximadamente 20 hectáreas, lo que permitió mejorar notablemente el estado de las plantas y su capacidad productiva.

Los resultados no tardaron en evidenciarse. En el primer trimestre, los árboles mostraron una recuperación significativa, con mejor tamaño de mazorca y calidad de grano. Al eliminar los brotes innecesarios, las plantas lograron concentrar su energía en la formación de flores y frutos, optimizando así su rendimiento.

Datos productivos de la cosecha

En términos concretos, la primera cosecha alcanzó las 10.050 mazorcas, entre grandes, medianas y pequeñas, recolectadas en cuatro jornadas de trabajo. Asimismo, se obtuvo una producción aproximada de 500 kilos de baba (pulpa viscosa que contiene la semilla), equivalente a 10 quintales.

En comparación con la gestión 2024, cuando solo se lograron 300 mazorcas, los resultados actuales evidencian una recuperación significativa. Además, algunos árboles pasaron de producir entre 10 y 15 mazorcas a alcanzar hasta 110 por planta, marcando un salto importante en productividad.

Se proyecta que la segunda cosecha pueda igualar o incluso superar estos volúmenes, consolidando así el proceso de rehabilitación del cacao silvestre en la zona.

Más allá de lo productivo, este avance representa un logro en la recuperación de territorios ancestrales del pueblo movima, en el marco de su estrategia de ocupación territorial reflejada en el Plan Integral de Vida. Este modelo combina producción sostenible, fortalecimiento comunitario y valorización de los recursos naturales.

Redacción: Publiagro