Especialistas advierten que sin monitoreo y manejo integrado, las pérdidas pueden ser significativas

Las plagas agrícolas representan una amenaza constante para la producción, ya que pueden ocasionar pérdidas significativas cuando su propagación no se controla de manera oportuna. Esta situación se vuelve aún más crítica en periodos de alta actividad productiva, por lo que resulta fundamental implementar medidas de prevención y control eficaces que permitan reducir su impacto en los cultivos.

Al respecto, Andrés García, ingeniero agrónomo dedicado a la investigación, desarrollo y asistencia técnica a productores, explicó que la incidencia de plagas varía según el piso ecológico, ya que cada región presenta condiciones particulares que influyen directamente en su aparición y comportamiento.

¿Qué es y cómo actúa la mosca blanca?

La mosca blanca es una de las plagas más persistentes y dañinas en el cultivo de soya, especialmente bajo condiciones de clima cálido y seco. Conocer su comportamiento es clave para evitar pérdidas en el rendimiento y en la calidad del grano.

La especie más común que afecta a la soya es Bemisia tabaci, la cual se alimenta succionando la savia de las hojas, debilitando la planta y afectando su desarrollo fisiológico. Además, excreta melaza, una sustancia que favorece la aparición de fumagina (hongo negro), reduciendo la fotosíntesis y el vigor del cultivo.

“La mosca blanca es un vector de virus, especialmente transmitido a la soya y aparece también en otros cultivos y lo peor es que tiene hospederos alternantes en la maleza, lo que complica su manejo”

Presencia de fumagina en las hojas, resultado de una sustancia secretada por la mosca blanca/ Foto: Revista Cultivar
Presencia de fumagina en las hojas, resultado de una sustancia secretada por la mosca blanca/ Foto: Revista Cultivar

Daños principales en soya

Entre los principales daños que provoca la mosca blanca se encuentran:

  • Amarillamiento y debilitamiento de las hojas
  • Reducción del crecimiento y del llenado de grano
  • Caída prematura de hojas en ataques severos
  • Disminución del rendimiento del cultivo
  • Riesgo de transmisión de virosis, dependiendo de la zona y la presión de la plaga

Condiciones que favorecen su aparición

La mosca blanca presenta mayor incidencia en zonas secas, con altas temperaturas y periodos prolongados de sequía. Asimismo, el uso excesivo o la mala rotación de insecticidas puede favorecer su proliferación, al igual que la presencia de malezas hospederas y las siembras escalonadas sin un manejo regional coordinado.

“La mosca blanca es un vector de virus, especialmente transmitido a la soya y aparece también en otros cultivos y lo peor es que tiene hospederos alternantes en la maleza, lo que complica su manejo”.

Ciclo y dificultad de control

La mosca blanca posee un ciclo biológico corto y una alta capacidad reproductiva. En una misma planta pueden coexistir huevos, ninfas y adultos, lo que dificulta su control. A esto se suma el desarrollo de resistencia a varios insecticidas, especialmente cuando se aplican de forma repetitiva y sin criterios técnicos.

Estrategias de manejo

El control de la mosca blanca debe basarse en estrategias integradas, que van desde el uso racional de productos químicos hasta prácticas de manejo como la rotación de cultivos y el control de malezas hospederas.

Es fundamental evitar la repetición constante de los mismos insecticidas, ya que esto favorece la resistencia del vector. Asimismo, se debe priorizar la protección de los enemigos naturales, que cumplen un rol clave en el equilibrio del agroecosistema.

En definitiva, el problema de la mosca blanca no se resuelve aplicando más insecticida, sino aplicando mejor. Un manejo integrado, basado en monitoreo constante y rotación de principios activos, es la única forma sostenible de proteger el rendimiento del cultivo de soya.

Redacción: Publiagro

Así quedan las hojas de la soya con la presencia de la mosca blanca/ Foto: Revista Cultivar
Así quedan las hojas de la soya con la presencia de la mosca blanca/ Foto: Revista Cultivar