El récord exportador de 2025 abre nuevas perspectivas para pequeños y medianos productores, con oportunidades en mercados exigentes como Japón y China

El sésamo boliviano atraviesa uno de sus mejores momentos comerciales. Durante la gestión 2025, Bolivia registró un récord exportador de este grano, con ventas por 29 millones de dólares, lo que representó un incremento del 47% en valor y del 82% en volumen respecto a 2024. En términos absolutos, el país exportó cerca de 9.000 toneladas adicionales, consolidando una tendencia de crecimiento que se observa desde 2020, cuando el volumen y el valor comenzaron a escalar con mayor fuerza.
El principal motor de esta expansión ha sido la demanda externa. Japón, China y México concentraron el 64% de las exportaciones bolivianas en 2025, mercados que valoran especialmente el sésamo por su calidad, trazabilidad y características para la industria alimentaria y cosmética. A estos destinos se suman Países Bajos y Paraguay, configurando una cartera de compradores diversificada y con alto poder adquisitivo.
A nivel interno, Santa Cruz se consolidó como el principal departamento exportador, con ventas superiores a los 28 millones de dólares, lo que refleja la importancia del cultivo en zonas productoras del norte integrado, Yapacaní, San Julián, Cuatro Cañadas y áreas de expansión agrícola donde el sésamo se adapta bien como cultivo de rotación. También existen experiencias productivas en el Chaco cruceño y algunas zonas del Beni, donde se lo promueve como alternativa para pequeños productores.
Desde el punto de vista agronómico, el sésamo presenta ventajas estratégicas: es un cultivo rústico, de ciclo corto (90 a 120 días) y con buena tolerancia a sequías moderadas. Los rendimientos promedio en Bolivia oscilan entre 600 y 1.000 kilos por hectárea, dependiendo del manejo, la fertilidad del suelo y el control de malezas. Con tecnología básica mejorada (siembra oportuna, semilla seleccionada y manejo sanitario), algunos productores logran superar los 1.200 kg/ha.
Comparado con otros países productores de América, Bolivia aún tiene margen de crecimiento. Paraguay es el principal exportador regional de sésamo y maneja rendimientos similares, aunque con mayor superficie sembrada. México produce sésamo principalmente para consumo interno, mientras que Guatemala y Nicaragua lo utilizan como cultivo alternativo para exportación en pequeña escala. En este contexto, Bolivia se posiciona como un proveedor competitivo por su calidad y su bajo uso de agroquímicos, lo que es valorado por mercados asiáticos.
La proyección para los productores es positiva. Si se mantienen los niveles de demanda y se amplía el área sembrada, el sésamo puede convertirse en un cultivo estratégico para diversificar ingresos y reducir riesgos frente a granos tradicionales. Además, el incremento sostenido del valor exportado sugiere una mejora en los precios internacionales y una oportunidad para fortalecer la cadena productiva, desde la producción primaria hasta la clasificación y exportación.

“El valor del precio de la soya no depende del sector que es solo tomador de precio ya que se cotiza internacionalmente lo que significa que si alguien quiere importar soya de Bolivia tendrá que asumir costos”



El desafío hacia adelante será mejorar la productividad por hectárea, garantizar calidad homogénea y consolidar esquemas de asociatividad que permitan a los pequeños productores acceder directamente al mercado externo. Con el récord alcanzado en 2025, el sésamo deja de ser un cultivo marginal para convertirse en una opción real de desarrollo agroexportador para Bolivia.
Panorama global de exportación de sésamo
El sésamo es uno de los granos oleaginosos con mayor demanda en mercados internacionales, con una cadena comercial global bien establecida y varios países líderes en volumen y valor. Según estimaciones recientes, los principales exportadores mundiales de semillas de sésamo (en 2024) lograron cifras destacadas tanto en toneladas como en divisas.

Principales puntos del comercio internacional de sésamo:
- Nigeria y Sudán son los principales exportadores por volumen, representando conjuntamente cerca de 670,000 toneladas exportadas en 2024, con ingresos combinados que superan los US$1.3 mil millones.
- India, Pakistán y Brasil son también actores claves, con envíos de entre 244,000 y 280,000 toneladas cada uno, y un fuerte crecimiento de participación en mercados como Asia, Europa y Medio Oriente.
- Otros países como Tanzania, Etiopía y Mozambique también contribuyen de forma significativa al total global, reflejando la importancia de este cultivo para economías emergentes.
En términos de destinos, el sésamo se comercializa ampliamente por todo el mundo, pero los principales importadores incluyen naciones con alta demanda industrial y alimentaria como Estados Unidos, China y Nigeria (importador también), capturando más del 50% de las importaciones globales entre 2024-2025.
Este contexto internacional no solo ayuda a dimensionar el papel de los países líderes, sino que abre oportunidades para que mercados emergentes, como el boliviano, diseñen estrategias de posicionamiento en nichos específicos (p. ej., sésamo orgánico, sin pesticidas o con certificaciones especiales) con valor agregado para competir globalmente.

Redacción: Publiagro













