Durante los bloqueos el pollo se llega a comprar a 5 bolivianos el kilo y el huevo a 0,30 centavos al productor, esperan normalización en los próximos días.

El sector avícola boliviano atraviesa un período de dificultades significativas, producto de la combinación de precios bajos para los productores y la escasez de insumos clave, lo que ha generado preocupación en los avicultores del país.

Según informó Enzo Landívar, presidente de la Asociación Departamental de Avicultores, desde hace aproximadamente un mes los productores reciben precios que no compensan los altos costos de producción, una situación que se agravó durante los recientes bloqueos de carreteras. Durante esos días, el pollo se llegó a comprar al productor por hasta 5 bolivianos el kilo y el huevo por apenas 0,30 centavos, niveles que no permiten cubrir los gastos operativos de granjas, incubadoras y ponedoras, afectando la estabilidad económica de los avicultores.

En este contexto, Landívar expresó que se espera que en los próximos meses la situación se normalice, aunque reconoció que el sector sigue siendo vulnerable a factores externos que impactan la cadena productiva.

«Tenemos la impresión de que vamos dos pasos adelante y uno atrás, si bien se han arreglado muchas cosas, ahora estamos sufriendo una escasez de gas que no debería haber, nuestro sector es un gran consumidor de gas»

Otro de los problemas que enfrenta la avicultura actualmente es la escasez de gas, un insumo esencial para la operación de incubadoras y ponedoras. Al respecto, el dirigente señaló: “Tenemos la impresión de que vamos dos pasos adelante y uno atrás, si bien se han arreglado muchas cosas, ahora estamos sufriendo una escasez de gas que no debería haber, nuestro sector es un gran consumidor de gas”, advirtiendo que este faltante podría impactar directamente en la producción de huevos y pollo en los próximos meses.

El gas es particularmente fundamental para los criadores de pollo, ya que los pollitos recién nacidos de la incubadora deben mantenerse a una temperatura constante de 32 grados, día y noche, para garantizar su desarrollo. Posteriormente, la temperatura se va ajustando progresivamente hasta alcanzar la temperatura ambiente, proceso que se realiza mediante calefacciones que funcionan a gas. De manera similar, el gas también es esencial para quienes crían pollitas ponedoras, asegurando su salud y productividad.

En otro aspecto relevante, Landívar se refirió al levantamiento del diésel como sustancia controlada, señalando que esta medida ya estaba anunciada y que es positiva para el sector, ya que permite eliminar trámites burocráticos que antes podían tardar varios días en realizarse, agilizando el funcionamiento de las granjas y mejorando la eficiencia de la producción.

En suma, el sector avícola continúa enfrentando desafíos tanto económicos como logísticos, donde la disponibilidad de insumos clave, el precio justo para los productores y la eliminación de obstáculos administrativos se presentan como factores determinantes para garantizar la estabilidad y sostenibilidad de la actividad avícola en Bolivia.

Fuente: Enzo Landívar

Redacción: Publiagro