
Autoridades verifican infraestructura, maquinaria y registro SENASAG para iniciar operaciones.
La planta procesadora de maní se encuentra en la etapa final para su próxima puesta en funcionamiento, tras una inspección técnica e institucional realizada por autoridades nacionales, regionales y locales, junto a representantes de organizaciones sociales y organismos de cooperación internacional.
La verificación fue encabezada por el nuevo director general ejecutivo nacional del Fondo de Desarrollo Indígena (FDI), Ing. Sergio Barba, acompañado por el coordinador de la región chiquitana, Roberto Arias, el alcalde municipal Mauricio Viera, concejales, representantes de sectores interculturales, la OMIOCH, organizaciones sociales y técnicos de la FAO, quienes evaluaron las condiciones del proyecto con miras a futuras inversiones en el ámbito alimenticio.
Durante la inspección se constató que el Gobierno Municipal realizó las adecuaciones correspondientes, permitiendo que el proyecto cumpla actualmente con todos los requisitos técnicos y normativos necesarios para su funcionamiento. Entre los aspectos verificados se encuentran el registro ante el SENASAG, la disponibilidad de la maquinaria requerida para el procesamiento de maní y sus derivados, así como la existencia de infraestructura y ambientes adecuados, acordes a las normas de sanidad e inocuidad alimentaria.
«La puesta en marcha de esta planta representa un paso estratégico para el desarrollo productivo local, ya que permitirá agregar valor al maní, uno de los cultivos con alto potencial en la región chiquitana»

La puesta en marcha de esta planta representa un paso estratégico para el desarrollo productivo local, ya que permitirá agregar valor al maní, uno de los cultivos con alto potencial en la región chiquitana. Además de la producción primaria, el procesamiento local abre la posibilidad de elaborar derivados como maní tostado, pasta, harina y otros productos con mayor valor comercial.
Desde el punto de vista económico y social, la planta procesadora contribuirá a la generación de empleo directo e indirecto, al fortalecimiento de las economías comunitarias y a la consolidación de cadenas productivas locales, beneficiando especialmente a pequeños productores y comunidades indígenas. Asimismo, se perfila como una herramienta clave para mejorar los ingresos de las familias productoras y promover la seguridad alimentaria en la región.
La participación de técnicos de la FAO refuerza la proyección del proyecto, ya que permitirá evaluar nuevas oportunidades de inversión, asistencia técnica y acceso a mercados, bajo criterios de sostenibilidad, inclusión social y desarrollo territorial.
Con el cumplimiento de los requisitos técnicos, sanitarios y de infraestructura, las autoridades señalaron que la planta se encuentra lista para iniciar operaciones en el corto plazo, consolidándose como un proyecto emblemático que apunta a transformar la producción primaria en una actividad con mayor valor agregado, impacto económico y beneficio social para la región chiquitana.

Fuente: Gobierno Autónomo de Concepción
Redacción: Publiagro













