
Productores esperan superar el millón y medio de quintales, con un crecimiento cercano al 10% respecto al año pasado, destinando el 70% al mercado y el 30% a bodegas de vino y singani

La temporada de uva en el valle central de Tarija ha iniciado oficialmente en diciembre, marcando el comienzo de uno de los periodos más importantes para los vitivinicultores de la región. Según el vocero de la Asociación Nacional de Productores Vitivinícolas de Tarija (ANAVIT), José Luis Sánchez, los meses de enero, febrero y marzo concentran la mayor actividad de recolección y comercialización, determinando el ritmo de la producción para mercados y bodegas.
Para esta temporada, se proyecta superar el millón y medio de quintales de uva, equivalentes a unas 60 mil toneladas. De este total, aproximadamente el 70% se destina a la venta en mercados locales y nacionales, mientras que el 30% restante se dirige a las bodegas para la elaboración de vinos y singanis.
En comparación con la temporada pasada, se espera un incremento cercano al 10% en la producción, reflejando la recuperación y expansión de los cultivos tras los desafíos climáticos y de mercado del año anterior.
«En este mes de diciembre salen alrededor del 15% de las uvas primera. Desde enero en adelante, hablamos de la vendimia plena, donde ingresan variedades populares de mesa como Red Globe e Italia, mientras que a finales de enero se cosechan variedades finas destinadas a la elaboración de vinos, tales como Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah, Merlot, Chardonnay, Tannat y la Moscatel de Alejandría, esta última la más abundante y utilizada tanto para singani como para consumo en mesa», explicó Sánchez.
«En este mes de diciembre salen alrededor del 15% de las uvas primera. Desde enero en adelante, hablamos de la vendimia plena, donde ingresan variedades populares de mesa como Red Globe e Italia, mientras que a finales de enero se cosechan variedades finas destinadas a la elaboración de vinos, tales como Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah, Merlot, Chardonnay, Tannat y la Moscatel de Alejandría, esta última la más abundante y utilizada tanto para singani como para consumo en mesa¨

El crecimiento en la producción y la diversificación de variedades no solo beneficia a los vitivinicultores, sino que también fortalece la industria en Tarija, consolidando su reputación como uno de los principales polos productivos de uva y singani en Bolivia.
La tendencia al alza en la cosecha apunta a un año comercialmente prometedor, con mayores oportunidades de exportación y abastecimiento de mercados internos, manteniendo la calidad de la fruta y la producción de bebidas tradicionales que identifican a la región.

Fuente: La Voz
Redacción: Publiagro













