
PPP promueve sistemas agroforestales, manejo de forrajes y estrategias de ramoneo para producción regenerativa y prevención de incendios


La plataforma Paisajes Productivos Protegidos (PPP) se presenta como una herramienta innovadora de gestión territorial y de producción, diseñada para integrar la eficiencia productiva con la conservación de la biodiversidad, un tema que, según los expertos, durante mucho tiempo no fue suficientemente valorado.
Este trabajo se está desarrollando principalmente en las regiones de Chiquitania y Chaco, con el objetivo de que los productores locales puedan avanzar en sistemas productivos sostenibles, con un enfoque de producción regenerativa y uso eficiente de los recursos. Además, la plataforma incorpora el monitoreo de bosques y biodiversidad mediante el uso de tecnología de punta, contribuyendo a un manejo más informado y responsable de los ecosistemas.
En palabras de Julio César Salinas, coordinador general de PPP Bolivia: “Esto se está desarrollando ya en más de 180 mil hectáreas hasta el momento en los territorios de Chiquitania y Chaco, pretendemos seguir escalando y varios son los productores que han venido desarrollando y, en algunos casos, con apoyo nuestro y con contrapartes personales, estamos buscando que este modelo comience a ser presentado y creíble”.
Salinas explicó que el programa trabaja con planos de ordenamiento y de gestión integral de bosques y tierras en comunidades locales, los cuales funcionan como instrumentos normativos para Bolivia. Sobre esta base, se brinda asesoramiento y orientación a los productores, permitiéndoles identificar dónde es posible desarrollar actividades productivas y cuáles áreas es mejor destinar a uso forestal o conservación.
“También estamos demostrando que el manejo de forraje en monte o ramoneo de monte está ayudando a reducir combustible que es peligroso para los incendios forestales”

El proyecto también incluye asesoramiento en sistemas agroforestales orientados a la producción de alimentos, y apoyo a ganaderos para optimizar y eficientizar sus sistemas productivos, haciendo uso eficiente del agua y aplicando técnicas de manejo de forrajes y rotación de pasturas. En el Chaco, el ramoneo tradicional de ganado sigue siendo la práctica más común, mientras que en la Chiquitania algunos productores han comenzado a implementar sistemas de ramoneo controlado como estrategia para combatir la época seca y el déficit de forraje.
Sobre los beneficios ambientales de estas prácticas, Salinas destacó: “También estamos demostrando que el manejo de forraje en monte o ramoneo de monte está ayudando a reducir combustible que es peligroso para los incendios forestales”. Esta acción contribuye no solo a la eficiencia productiva, sino también a la prevención de incendios y a la protección de los ecosistemas locales, consolidando un modelo de producción que combina sostenibilidad, eficiencia y resiliencia frente a los desafíos climáticos.

Fuente: Julio Cesar Salina
Redacción: Publiagro













