
El déficit de combustible ha paralizado operaciones en Pando, La Paz y Santa Cruz, generando pérdidas y riesgo de desabastecimiento

La zafra maderera 2025 se perfila como una de las más irregulares y complicadas de la historia reciente del país, según lo advirtió Jorge Ávila, gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), quien atribuyó esta situación a la crítica escasez de diésel que afecta de manera directa a las operaciones forestales en todo el territorio nacional.
“En ningún momento de la zafra hemos tenido la suficiente cantidad y la oportunidad de contar con diésel”, afirmó Ávila, destacando que la falta de este combustible esencial ha generado retrasos, sobrecostos y una reducción significativa de la actividad. “En algunas zonas del país están entrando ya en la etapa final, pero con irregularidades y dificultades porque en ningún momento han podido contar con el diésel necesario”, añadió.
Si bien el ejecutivo señaló que aún es prematuro cuantificar con precisión el impacto total, adelantó que, de manera extraoficial, se estima que la falta de diésel ha afectado alrededor del 50% de la producción nacional. Los efectos más severos se han sentido en el norte del país, particularmente en los departamentos de Pando y La Paz.

“Nuestra oferta de madera es muy probable que se reduzca al 50% de lo que debería ser; esta falta de producción no necesariamente alcanzará para cumplir con la demanda interna y para exportación. Ya lo hemos comenzado a vivir, porque las estadísticas de exportaciones a agosto de 2025 en relación a agosto de 2024 muestran un decrecimiento de más o menos el 25%”

“En Santa Cruz, si bien se ha podido acceder a algunos lugares, no se ha accedido de manera regular ni en las cantidades necesarias, por lo que las empresas han tenido que ir regulando su producción en función a la disponibilidad del diésel”, explicó.
Ávila fue enfático al señalar que la actual zafra podría ser “una de las peores de la historia de la industria maderera”, advirtiendo que la oferta de madera se reducirá drásticamente.
“Nuestra oferta de madera es muy probable que se reduzca al 50% de lo que debería ser; esta falta de producción no necesariamente alcanzará para cumplir con la demanda interna y para exportación. Ya lo hemos comenzado a vivir, porque las estadísticas de exportaciones a agosto de 2025 en relación a agosto de 2024 muestran un decrecimiento de más o menos el 25%”, informó.
El representante del sector advirtió además que la disminución en la producción provocará un desabastecimiento tanto en el mercado interno como en el externo, generando consecuencias económicas significativas.
“Lo lamentable de esto es que se pierde el mercado internacional y, de manera interna, cuando no hay una oferta, se suple con la importación, lo que genera fuga de divisas y el cierre de industrias y de mano de obra nacional”, alertó.
Finalmente, Ávila resumió la situación con una frase contundente: “La falta de diésel para el sector maderero ha sido nefasta este 2025”.

Fuente: Jorge Ávila
Redacción: Publiagro














