Expertos destacan que la inteligencia artificial no reemplaza al factor humano, sino que potencia su capacidad para tomar decisiones rápidas y precisas dentro de las granjas

Foto: Internet
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En la era de la digitalización agropecuaria, la inteligencia artificial (IA) se consolida como una de las herramientas más transformadoras para la porcicultura moderna. Su aplicación en la gestión de datos, la detección temprana de enfermedades, la optimización de la alimentación y el monitoreo del bienestar animal está revolucionando la forma en que se produce carne porcina, permitiendo a los productores tomar decisiones más precisas, reducir costos y mejorar la eficiencia productiva.

La incorporación de la IA en las granjas porcinas ya no es una visión futurista, sino una necesidad competitiva. Gracias al análisis predictivo, los algoritmos de aprendizaje automático y la integración de sensores inteligentes, los productores pueden anticipar comportamientos anormales, ajustar raciones nutricionales en tiempo real y maximizar el potencial genético de cada animal.

Junior Salvador, director de negocios de Agriness, señala que la porcicultura no es una actividad alejada de la tecnología ni de las tendencias globales, y que la inteligencia artificial cada vez está más presente en el sector.

¨Con los problemas que se tiene principalmente por la falta de tiempo, la IA puede ayudar a producir más y a tomar decisiones cada vez más rápidas¨, expresó.

Principales problemas en las granjas

Para Salvador, los principales desafíos —dejando de lado los sanitarios— están relacionados con la mano de obra. Destaca que las personas son la solución, pero que no se puede esperar que el cambio tecnológico, genético o nutricional, por sí solo, sostenga una mejor productividad.

 “Hoy, quien no aproveche los datos y la inteligencia artificial para gestionar su producción, pierde una ventaja valiosa en productividad y sostenibilidad”

¨Es importante utilizar a las personas en el buen sentido, para entrenarlas y sacar el mejor provecho de todas las estructuras que se tienen dentro de las granjas¨, enfatizó.

Toma de datos y digitalización

Cada hembra básicamente produce 12 eventos zootécnicos por año, por lo que es fundamental capacitar a las personas encargadas de recolectar esos datos, ya que posteriormente se utilizarán para el análisis o la implementación de la IA.

“Hoy, quien no aproveche los datos y la inteligencia artificial para gestionar su producción, pierde una ventaja valiosa en productividad y sostenibilidad”, señaló Salvador.

De esta manera, la inteligencia artificial se posiciona como un aliado estratégico no solo para incrementar la rentabilidad, sino también para responder a las crecientes demandas del mercado en materia de trazabilidad, bienestar animal y sostenibilidad ambiental. La porcicultura del futuro se construye hoy, con datos, tecnología y una visión integral que coloca a la innovación en el corazón de la producción.

Fuente: Publiagro