
Hasta agosto de 2025, las importaciones sumaron 6.393 millones de dólares, un 5% menos que en 2024, aunque el volumen físico creció en 16%


Hasta agosto de 2025, las importaciones bolivianas alcanzaron un valor total de 6.393 millones de dólares, lo que representa una disminución del 5% respecto al mismo período del año anterior, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el volumen físico de las compras externas registró un incremento del 16%, lo que refleja una tendencia marcada por la caída de precios internacionales y una mayor demanda de bienes esenciales.
Este comportamiento mixto —menor valor, pero mayor volumen— sugiere que el país continúa importando una cantidad significativa de productos, aunque a precios más bajos, especialmente en rubros como combustibles, alimentos procesados y bienes de capital.
Analistas señalan que la reducción del valor importado podría estar vinculada a la baja cotización internacional del petróleo y sus derivados, así como a las restricciones de liquidez en el mercado interno, que han afectado el ritmo de las compras del sector privado.
En tanto, el aumento del volumen importado evidencia una mayor necesidad de insumos para la producción industrial y agropecuaria, así como de bienes de consumo intermedio, lo que sugiere cierta recuperación en la actividad económica, especialmente en regiones con fuerte dinamismo productivo como Santa Cruz y Cochabamba.

En conjunto, los datos muestran que Bolivia está importando más, pero pagando menos, un fenómeno que refleja los desafíos de la economía nacional en un contexto de menor liquidez, baja inversión y precios internacionales moderados

Pese a esta aparente recuperación en el flujo comercial, el déficit en la balanza comercial sigue siendo una preocupación. Los economistas advierten que, mientras las exportaciones se mantienen presionadas por la caída de los precios de minerales y gas, las importaciones continúan absorbiendo una parte significativa de las reservas internacionales.
En conjunto, los datos muestran que Bolivia está importando más, pero pagando menos, un fenómeno que refleja los desafíos de la economía nacional en un contexto de menor liquidez, baja inversión y precios internacionales moderados.

Fuente: IBCE
Redacción: Publiagro














