
Con semen, embriones y mucho trabajo ganadero, Cabaña La Martina consolida vínculos latinoamericanos y destaca la raza Sindi en la agenda genética regional



En el exuberante campo ganadero, rodeado de toros bien plantados y pasturas limpias, Libardo Martínez, propietario de Cabaña La Martina, recorre las instalaciones de Yenetik. Hoy es un día de campo especial, una ventana para mostrar lo logrado, descubrir lo nuevo y estrechar lazos. La Martina no solo admira la genética boliviana, sino que la comparte: “muy próximamente van a ver toros de La Martina también aquí en Yenetik”, dice Martínez, con la ilusión y convicción de quien ve futuro claro para su empresa.
Cruzando fronteras: Bolivia → Colombia
El sueño de La Martina es llevar su genética más allá de la frontera boliviana. Ya tienen embriones de proveedoras bolivianas que se usan en Colombia, y preparan exportar semen de sus toros. No es solo un negocio; es la confirmación de que “la genética que hacemos en Bolivia puede competir en Colombia”, afirma Libardo.
El sello de calidad: lo que buscan los toros
Viendo los toros expuestos en Yenetik, Martínez señala algunos ejemplares con orgullo: “Mr. Carcasa”, y los “indies” (toros con sangre Sindi, Nelore) cuyo descendientes ya están naciendo y dando resultados visibles. Esos serían los toros que muestran lo que puede conseguirse: desarrollo fuerte, constitución musculosa, fertilidad comprobable.
Raza Sindi: nueva estrella genérica
Aunque Nelore es ya bastante conocida y respetada, en La Martina ven que la adopción de la raza Sindi va más allá del interés: “la cualidad que da el Sindi es impresionante”, dice Martínez. Esa raza ofrece rusticidad, resistencia al clima tropical, buena producción y facilidad en el manejo, lo que la hace una opción muy valiosa para los sistemas ganaderos del trópico latinoamericano.

“Cabaña La Martina apunta alto: lleva genética boliviana de elite (Sindy, Nelore) hacia Colombia y refuerza su compromiso con la calidad en cada toro, embrion o semen usado como puente entre ambos países”

Genética y compromiso
La Martina no solo exporta semen o embriones: exporta genética de esfuerzo, de selección, de trabajo sostenido. Siembra embriones hoy, cosecha reputación mañana. Lo que se ve en el campo de La Martina es una apuesta real al cruce de razas, a la identificación genética, a entregar ejemplares con características que respondan a exigencias tanto locales como internacionales.
Al final, Libardo resume bien lo que están construyendo: “toros buenos, genética probada, sementales solicitados en Colombia, todo eso refleja algo más grande: que la genética boliviana tiene lo que se necesita”.

Redacción: Publiagro














