El juez Edwin Torrico detalla los criterios técnicos para evaluar a la llama Q´ara, desde su morfología hasta el valor económico que representa para los productores

El Juez Edwin Torrico, junto con a Normand Argote y Ruben Aro, el trío de jueces / Foto: Publiagro
Valorando la excelente genética de las llamas en la Expocruz / Foto: Publiagro
Inicio del juzgamiento de la Raza Q´ara / Foto: Publiagro

Una mirada técnica al juzgamiento

Por primera vez, la Expocruz alberga un juzgamiento oficial de camélidos de la raza Q´ara, un hito que marca la inserción de estos animales en el circuito de evaluación competitiva nacional. El encargado de dirigir este histórico proceso es Edwin Torrico, juez especializado en camélidos, quien explicó que la evaluación se centra en criterios morfológicos y fenotípicos, ajustados al estándar racial de la llama Q´ara.

“Lo primero que se revisa es la longitud de la mecha, que debe estar entre 3 y 5 centímetros. El cuello debe presentar fibra corta, las orejas abananadas y los ojos de color oscuro, ya sean negros o cafés. En los machos, la cabeza debe ser encarnerada, gruesa y corta, con un cuello simétrico al cuerpo y una caja torácica amplia”, detalló Torrico.

Asimismo, se revisa la conformación de aplomos, tanto delanteros como traseros, y el nivel de musculatura, aspecto clave para esta raza orientada a la producción de carne. En el caso de los sementales, se da especial importancia al desarrollo testicular, pues los reproductores de calidad determinan el futuro genético de los hatos.

Otro rasgo distintivo de la Q´ara es la diversidad cromática. Torrico mencionó tonalidades como el “tintiri”, el “condori”, los “huancallis”, las “chejchis” y las llamas “aguanacadas”, denominaciones tradicionales en aymara y quechua que reflejan la riqueza cultural asociada a estos animales.

Más allá de la pista, el juzgamiento tiene un fuerte impacto económico: “Un reproductor campeón puede triplicar o cuadruplicar su valor. Mientras una llama para faeneo cuesta alrededor de 3.000 bolivianos, un reproductor de alta genética puede alcanzar entre 10.000 y 12.000 bolivianos, e incluso llegar a los 70.000 si se trata de campeones nacionales”, precisó Torrico.

Visión de la CAO

El presidente de la CAO, Klaus Frerking, destacó la trascendencia de este hito para la ganadería boliviana: “Hoy vivimos un importante juzgamiento histórico de camélidos. Es el primero después de muchos años de gestión y lo vemos como un símbolo de integración nacional que nace en Expocruz 2025. No estamos hablando de cualquier animal, aquí llegaron los 12 mejores ejemplares de alta genética del país, que serán evaluados como una vitrina hacia el mundo, ya sea frente a Perú u otros países que producen carne de camélidos”. Para Frerking, este paso consolida la presencia de los camélidos en escenarios internacionales y abre oportunidades de mayor visibilidad comercial para los productores bolivianos.

La rigurosidad técnica en la pista de la Expocruz marcará un antes y un después en la valorización genética y comercial de los camélidos en Bolivia

Mensaje de unidad

Desde FEGASACRUZ, su presidente Walter Ruiz, se resaltó que este juzgamiento no solo representa un hito para los camélidos, sino un mensaje de unidad y visión país. “Hoy vemos que Bolivia necesita mostrarse productiva y abrirse al mundo con todas sus especies ganaderas. Hemos logrado abrir mercados y entendemos que, trabajando en equipo con instituciones como el SENASAG y la CAO, podemos traer divisas y contribuir al desarrollo nacional. No es tarea de un solo sector, es un desafío de país. Si contamos con políticas claras, un marco normativo coherente y condiciones básicas como el abastecimiento constante de combustible, podremos proyectar a Bolivia como un verdadero referente agropecuario”, destacaron.

Ruiz remarcó la importancia de dar seguimiento real a los productores de camélidos, no solo con discursos, sino con acciones concretas. Señaló que iniciativas como el inicio de protocolos para exportar charque de llama a Estados Unidos merecen un respaldo decidido. “Es interesante hacerle un seguimiento a estos productores y no abandonarlos. Si existe un mercado que demanda la carne o el charque de llama, hay que impulsarlos a que eso se logre. No podemos llenar solo de expectativas, tenemos que ayudar a que se materialicen”, subrayó. Felicitó además el esfuerzo de los criadores, que han traspasado fronteras departamentales para mostrar en Santa Cruz la productividad de sus rebaños, reflejando el ímpetu y la vocación productiva que caracteriza al país.

Soporte técnico

Desde Asocebu, su presidente Marcelo Muñoz destacó que la institución no solo acompaña la ganadería bovina de alta genética, sino que también está aportando soporte técnico a los criadores de camélidos en Bolivia. “Estamos trabajando en la genealogía de la llama Q’ara, brindando herramientas que permitan a los productores ordenar, registrar y dar identidad a sus animales, lo cual se traduce en mayor valor y reconocimiento en el mercado. Este mismo esfuerzo lo estamos extendiendo a Perú, consolidando así una labor regional que fortalece la trazabilidad y el mejoramiento genético”, señaló Muñoz.

El recorrido de Edwin Torrico como juez

Edwin Torrico es uno de los referentes en el juzgamiento de camélidos en Bolivia y el altiplano sudamericano. Con más de dos décadas de experiencia en evaluación morfológica y programas de mejora genética, ha participado en concursos y ferias ganaderas en Oruro, La Paz, Potosí y Cochabamba, consolidándose como un técnico especializado en la llama Q´ara y la Ch’aku. Su labor no se limita al juzgamiento: también ha trabajado en capacitación a productores, ayudando a estandarizar criterios y a fortalecer el valor comercial de los camélidos bolivianos en mercados nacionales e internacionales. Su participación en la Expocruz 2025 refleja el creciente interés por posicionar a los camélidos en espacios de élite ganadera, junto a bovinos, equinos y caprinos.

Redacción: Publiagro