
La atención cuidadosa en cada etapa, desde la selección de toros y hembras hasta los cuidados del ternero, garantiza mayores índices de preñez, salud animal y rentabilidad en la producción ganadera

La cría eficiente de ganado no comienza en la nacida del ternero, sino mucho antes, desde la concepción. Todo el proceso requiere planificación, selección cuidadosa de toros y hembras, manejo estratégico del acasalamiento y una organización óptima de la estación de monta. Según la doctora Camila De Moraes Raimundo, docente de la Facultad de Zootecnia (FAZU), “pensar en cada etapa de manera integral permite no solo mejorar la condición corporal de las hembras, sino también incrementar la rentabilidad y los índices de preñez”.
El manejo comienza con la selección de toros y matrices, considerando factores genéticos, productividad, adaptabilidad y conformación física. “La elección adecuada asegura que la descendencia herede características deseables que impactan directamente en la eficiencia reproductiva y en la capacidad de los animales para adaptarse a diferentes sistemas de producción”, explica la especialista.
En la estación de monta, la organización es fundamental. No solo se trata de registrar los apareamientos, sino de planificar la alimentación y el manejo del ganado para que las hembras estén en óptimas condiciones corporales durante la preñez. En este sentido, “el forraje de calidad y la suplementación estratégica juegan un papel central, asegurando que las hembras mantengan un buen estado corporal, lo que a su vez mejora la tasa de concepción y reduce pérdidas por abortos o partos complicados”.
El manejo eficiente continúa durante toda la gestación, donde se monitorea la nutrición, la salud y las condiciones ambientales para garantizar que la preñez se desarrolle de manera óptima. “Planificar el manejo desde la concepción hasta el final de la gestación permite no solo una mayor rentabilidad, sino también animales más saludables y productivos”, enfatiza la doctora De Moraes Raimundo.

«La elección adecuada asegura que la descendencia herede características deseables que impactan directamente en la eficiencia reproductiva y en la capacidad de los animales para adaptarse a diferentes sistemas de producción”


Programación fetal
La programación fetal es el manejo nutricional de las hembras preñadas, pensado en el desarrollo del feto para mejorar la calidad del ternero producido. “Esto va a repercutir no solo en el peso al destete del ternero, sino también en aquellos que van para engorde, reflejándose en la calidad de su carcasa y de su carne”, señala la especialista.
Manejo al parto
El manejo al parto es una etapa crítica en la cría eficiente, ya que afecta directamente la supervivencia del ternero y la salud de la madre. Una planificación adecuada y una observación constante permiten minimizar riesgos y maximizar la rentabilidad.
La preparación del área de parto es esencial: “La zona debe estar limpia, seca y segura, preferiblemente con un espacio cerrado o cercado que proteja a la madre y al recién nacido. Se deben colocar camas de forraje limpio para que la vaca o hembra se acueste cómodamente, evitando que se junten muchas hembras para prevenir estrés y accidentes”.
- Señales de parto
- Observa la hembra por signos de que se acerca el parto: separación del grupo o búsqueda de un lugar tranquilo, hinchazón de la vulva y ablandamiento del cuello uterino, pérdida de leche o flujo mucoso claro (‘lubricación del parto’), y nerviosismo o inquietud, incluso pataleo o levantamiento frecuente de la cola.
- Monitoreo activo
- Durante las últimas horas, se recomienda vigilar sin intervenir demasiado, salvo que sea necesario. Es importante registrar la hora de inicio del parto y la posición del ternero, observando si la posición es normal (cabeza y patas delanteras hacia adelante). Posiciones anormales requieren asistencia profesional inmediata.
- Asistencia al parto
- Intervenir solo si hay dificultades evidentes, como parto prolongado (más de 2 horas en vacas primerizas sin avances) o mala posición del ternero. Se deben utilizar técnicas de asistencia higiénicas: guantes, lubricantes y herramientas limpias si se requiere tirar suavemente del ternero.
Manejo de terneros neonatos
El nacimiento del ternero requiere protocolos específicos para asegurar su supervivencia y salud:
- Limpiar y secar al ternero si está mojado.
- Estimular la respiración, frotando vigorosamente con un trapo limpio.
- Asegurar que el ternero reciba calostro en las primeras 2 horas, ya que es vital para inmunidad y supervivencia.
- Corte de ombligo para prevenir infecciones y favorecer la cicatrización.
En conclusión, la cría eficiente de ganado es un proceso integral que abarca desde la concepción hasta los cuidados del ternero recién nacido, pasando por la selección de toros y hembras, la planificación de la estación de monta, el manejo nutricional durante la gestación y la atención al parto.
Tal como señala la doctora Camila De Moraes Raimundo, cada etapa debe ser cuidadosamente planificada y ejecutada para mejorar la condición corporal de las hembras, garantizar la salud y supervivencia del ternero y optimizar la rentabilidad del sistema productivo. La incorporación de prácticas estratégicas, el monitoreo constante y la aplicación de protocolos adecuados permiten no solo alcanzar altos índices de preñez y destete, sino también producir animales más sanos y productivos, asegurando la sostenibilidad y eficiencia de la producción ganadera a largo plazo.
Redacción: Publiagro














