La plaga, conocida como “enfermedad silenciosa”, causa daños irreversibles si no se actúa temprano, por lo que tratamientos desde la semilla y aplicaciones en los primeros 45 días son esenciales, explica Jovanna Vargas

La cigarrita se ha convertido en una amenaza silenciosa para los cultivos de maíz, que exige un control desde los primeros estadios de desarrollo del cultivo. Así lo explica Jovanna Vargas, del Departamento de Investigación y Desarrollo de Rainbow, quien detalla por qué esta plaga puede pasar desapercibida hasta que los daños ya son irreversibles y enfatiza la importancia de implementar un manejo temprano.

Se trata de una plaga que año tras año incrementa los problemas en varios países de la región, atacando al maíz desde etapas muy tempranas y provocando daños significativos que afectan tanto el rendimiento como la calidad de las espigas.

“Se la conoce como la enfermedad silenciosa porque inicialmente no tiene síntomas y eso hace que el agricultor muchas veces pase desapercibida; los síntomas comienzan a verse cuando se atraviesa la época de floración o, de repente, 40 a 45 días después de que se ha hecho el daño, y en ese momento ya es tarde para el control”, afirma Vargas.

«La única manera de tener éxito en el control de la cigarrita es de manera preventiva”

 

Foto: Internet
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Entre los síntomas visibles, la planta puede presentar manchas de color rojizo en el citoplasma o tonalidades más amarillentas en el caso del espiroplasma. En cuanto a la producción de espigas, la infección puede generar multifloración, con varias espigas pequeñas en lugar de una sola espiga de buena calidad, lo que provoca granos o mazorcas deformadas que no alcanzan el rendimiento óptimo. Esto evidencia que la única forma eficaz de manejar la plaga es a través de estrategias preventivas y tempranas.

El manejo recomendado inicia desde el tratamiento de semillas y continúa con aplicaciones de productos químicos durante los primeros 45 días de crecimiento, que representan el periodo crítico de mayor vulnerabilidad.

“La única manera de tener éxito en el control de la cigarrita es de manera preventiva”, concentrando todos los esfuerzos en esta ventana de tiempo para evitar pérdidas significativas.

Expertos en fitopatología y entomología agropecuaria advierten que, si no se actúa de manera temprana, los daños de la cigarrita pueden comprometer hasta un 30-40% del rendimiento del cultivo en zonas afectadas, además de generar costos adicionales por tratamientos tardíos y pérdidas en la calidad de los granos. Por ello, la educación del agricultor y la implementación de programas de manejo integrado de plagas son fundamentales para proteger la producción de maíz y asegurar la rentabilidad del cultivo.

Redacción: Publiagro