
El control centralizado de procesos y el manejo ambiental adecuado elevan el bienestar de las aves, reducen pérdidas y aumentan la rentabilidad para los productores

La implementación de sistemas automatizados y climatizados en granjas avícolas ha demostrado ser un factor clave para mejorar la eficiencia productiva y garantizar el bienestar de las gallinas de postura. Según el experto argentino Juan Uribe, experto en nutrición y manejo de granjas, “la automatización brinda bienestar a las aves y asegura niveles productivos mucho más altos de lo que se podría tener, en aves convencionales”.
Uribe destacó que los sistemas completamente automatizados superan los estándares de las líneas genéticas, permitiendo obtener una mayor calidad en la producción de huevos y un estado óptimo de las aves.
“Tenemos experiencia en sistemas convencionales y completamente automatizados, donde los resultados productivos son completamente superiores”, aseguró, subrayando la diferencia que existe entre los métodos tradicionales y los modernos.
Qué implica la automatización
La automatización en las granjas avícolas consiste en la integración de todos los circuitos productivos bajo un control centralizado. Esto incluye la recolección de huevos, el suministro de agua, la alimentación de las aves y la ventilación, eliminando la necesidad de que un operario active cada equipo de manera manual. “Tener el sistema automatizado en un solo controlador, simplificado y sin depender de un operario, permite un manejo más eficiente y constante”, explicó Uribe.

«Tenemos experiencia en sistemas convencionales y completamente automatizados, donde los resultados productivos son completamente superiores”


La importancia de la climatización
La climatización es un componente esencial dentro de los sistemas automatizados, especialmente en galpones completamente cerrados. Un ambiente controlado permite mantener temperaturas, humedad y ventilación óptimas, lo que reduce el estrés en las aves y mejora la conversión alimenticia.
“Un galpón que está completamente cerrado, con climatización adecuada, tiene valores productivos muy superiores a una nave convencional con ventilación natural”.
Los sistemas automatizados y climatizados también contribuyen a prevenir enfermedades respiratorias, a mantener la calidad del aire y a asegurar un suministro constante de agua y alimento, factores fundamentales para alcanzar los máximos niveles productivos y de bienestar animal. La inversión en este tipo de tecnología permite a los productores obtener una producción más uniforme, reducir pérdidas y mejorar la rentabilidad de la granja a largo plazo.

Redacción: Publiagro














