
Especialistas destacan que invertir en planes sanitarios adecuados reduce pérdidas y aumenta la competitividad del sector

La sanidad animal constituye uno de los pilares fundamentales en el éxito reproductivo de los rebaños, ya que de ella depende la eficiencia con la que los animales logran expresar su potencial genético y productivo. Un adecuado manejo racional, que priorice el bienestar y reduzca situaciones de estrés, se traduce directamente en mejores índices reproductivos, favoreciendo la fertilidad, la tasa de preñez y la viabilidad de las crías.
En este sentido, la correcta aplicación de un plan sanitario resulta determinante, pues permite prevenir enfermedades que afectan de manera directa la capacidad reproductiva, como la brucelosis, leptospirosis, campylobacteriosis o tricomoniasis, además de otras que deterioran la condición corporal y comprometen el desempeño general del animal. La vacunación juega aquí un rol clave, ya que garantiza la inmunización del rebaño frente a agentes infecciosos, fortalece la salud colectiva y reduce significativamente la incidencia de abortos, infertilidad y mortalidad neonatal.
No obstante, para que un plan sanitario sea verdaderamente efectivo, es imprescindible evitar errores comunes como el uso de vacunas fuera de la cadena de frío, la falta de seguimiento al calendario sanitario, la automedicación sin diagnóstico veterinario o la aplicación incorrecta de productos. Estos descuidos no solo disminuyen la eficacia de las medidas preventivas, sino que también pueden provocar resistencia a los tratamientos y generar importantes pérdidas económicas.
“Bajar costos en tema de quitar vacunas o utilizar vacunas que no necesariamente van a inmunizar contra las enfermedades que yo necesito, es necesario ver el tema de la sanidad desde la perspectiva completa que es el bienestar físico, social y mental enfocado en la prevención que es el 70% de nuestra actividad, contrario a lo que se hace normalmente en el campo que es reaccionar a los brotes de enfermedades”.

«Yo siempre recomiendo inversión en sanidad inteligente y utilizar genética que transforme la ganadería, buscando productos de mejor calidad, acompañado de la mejor asistencia, pero sobre todo pensar que estamos de animales de biología. Cada dólar que yo invierto, de qué manera me va a retribuir en producción o en productividad; y no disminuir mi inversión en sanidad porque me puede traer grandes pérdidas”


El doctor Carlos Flores, reconocido por su experiencia en el área, mostró con ejemplos prácticos el retorno de inversión que se logra en aquellas propiedades donde se aplican planes sanitarios diseñados con esquemas correctos, adecuados y personalizados según el sistema de producción y el tipo de manejo. Uno de los aspectos que destacó fue la importancia del escore corporal en las vacas, ya que este factor está estrechamente relacionado con la salud general del animal y, en consecuencia, con su resistencia a las enfermedades.
Asimismo, Flores resaltó que, del mismo modo que el escore corporal es vital, también lo es la inmunización para prevenir abortos. Enfatizó que la vacunación debe planificarse cuidadosamente según la estación y las condiciones de manejo de cada propiedad, recordando que “cada propiedad es un mundo aparte, por lo tanto, es necesario un plan sanitario de acuerdo a la realidad de cada propiedad”.
En cuanto a las enfermedades de mayor incidencia, el especialista reconoció que resulta difícil priorizarlas, pero señaló que entre las más relevantes se encuentran la diarrea viral bovina, la brucelosis y la leptospirosis. En este último caso, advirtió que en el campo no se aplican los esquemas sanitarios de manera totalmente correcta.
“Hay que entender que la leptospira se debería vacunar cuatro veces al año como ideal y como mínimo dos veces al año, independientemente si viene o no dentro de la misma composición de las vacunas polivalentes reproductivas”, explicó. Además, recomendó aplicar las vacunas reproductivas previo al servicio y no en los diagnósticos de gestación, ya que de esta manera se logra una mayor tasa de preñez y una menor pérdida embrionaria.
Finalmente, Flores fue contundente al destacar la importancia de invertir en prevención.
“Yo siempre recomiendo inversión en sanidad inteligente y utilizar genética que transforme la ganadería, buscando productos de mejor calidad, acompañado de la mejor asistencia, pero sobre todo pensar que estamos de animales de biología. Cada dólar que yo invierto, de qué manera me va a retribuir en producción o en productividad; y no disminuir mi inversión en sanidad porque me puede traer grandes pérdidas”, afirmó.
Fuente: Carlos Flores
Redacción: Publiagro














