La resistencia, adaptación y agresividad del gusano cogollero obligan a un manejo integrado basado en el conocimiento biológico, control temprano y estrategias sostenibles

Foto: Rainbow
Foto: Rainbow

En todo programa de manejo integrado de plagas, es fundamental contar con técnicas que permitan tomar decisiones acertadas y sostenibles. Estas estrategias, sin embargo, deben descansar sobre una base sólida: la correcta identificación o taxonomía de los insectos plaga. En este contexto, la especialista Jovanna Vargas destaca la importancia de conocer a fondo a la Spodoptera frugiperda, conocida comúnmente como gusano cogollero, una plaga que forma parte del grupo de insectos resistentes y que requiere de un enfoque técnico integral.

“Para tomar decisiones importantes en el control de esta plaga es necesario tener conocimientos básicos sobre la spodoptera frugiperda (gusano cogollero)”, afirma Vargas. Esta campaña agrícola, en particular, se ha visto marcada por una alta incidencia de esta plaga, especialmente en cultivos de sorgo, fenómeno asociado a las condiciones climáticas: lluvias al inicio de la siembra seguidas de una sequía, lo que creó un ambiente propicio para su proliferación.

Características que hacen del gusano cogollero una plaga preocupante

Son varias las razones por las cuales esta plaga ha ganado notoriedad en el ámbito agrícola, y están asociadas a su alta capacidad de reproducción, amplio espectro de alimentación, gran adaptación a diversas condiciones ambientales y daños severos que causa a los cultivos.

  1. Reproducción: La spodoptera presenta un ciclo biológico complejo con una alta tasa reproductiva. “Pasa por cuatro estadios importantes: comienza con el huevo, continúa con siete estadios larvales, luego entra en la fase de pupa –que es particularmente difícil de controlar mediante enemigos naturales– y finalmente alcanza la etapa adulta”, explica Vargas.
  2. Alimentación: Se trata de una plaga con más de 200 hospederos identificados, lo que complica su control. “Cada año observamos un incremento en el número de hospederos, y debido a las condiciones del cambio climático esta cifra sigue aumentando”, señala la experta.
  3. Adaptación: Tiene una impresionante capacidad de adaptación, que le permite prosperar en diversos ambientes, haciéndola resistente a los métodos de control convencionales.
  4. Daño: El gusano cogollero afecta directamente el rendimiento de los cultivos. “Ya no solo se habla de un gusano cogollero del maíz, porque ataca incluso cultivos de sorgo, gramíneas, plantas de algodón y soya. Existen muchos problemas en cultivos de soya donde la plaga ataca diferentes partes de la planta y puede sobrevivir tranquilamente en algunas malezas”, advierte Vargas.

“En nuestras zonas es necesario hacer un buen control del barbecho para tener una buena eficiencia y que no llegue a atacar como portador desde el inicio, incluso los últimos años el gusano cogollero ha estado atacando órganos reproductivos de la soya”, subraya.

«Por cada insecto dañino, se encuentran más de 50 parasitoides o depredadores que pueden actuar para su control”
Foto: Rainbow
Foto: Rainbow

Control

El momento ideal para controlar la spodoptera es durante sus primeros estadios larvales, que son más susceptibles a los tratamientos y consumen menos área foliar. “Este debería ser el mejor momento para controlar la spodoptera, porque si tuviéramos spodoptera más grande es mucho más difícil lograr tener éxito en el control”, destaca.

En esta etapa inicial, el gusano actúa como raspador, alimentándose de la lámina de la hoja, lo que facilita el control mediante productos químicos o herramientas biológicas.

Adaptación acelerada

La plaga responde rápidamente a los cambios en el entorno, especialmente al incremento de las temperaturas derivadas del cambio climático, acortando su ciclo de vida y permitiendo más generaciones por campaña. Esto, a su vez, amplifica su número de hospederos y facilita su dispersión.

“La temperatura es uno de los detonantes para que la spodoptera pueda dispersarse mucho más en el campo y pueda adaptarse a diferentes condiciones ambientales, lo que hace que sea una plaga de difícil control”, explica Vargas.

Daños en el cultivo

Tradicionalmente asociada al maíz, la spodoptera afecta todas las fases del desarrollo del cultivo. “Con solo un 10% de ataque de spodoptera en los cultivos ya se puede tener una disminución en el rendimiento entre 350 y 400 kilos por hectárea”, advierte. En casos más severos, las pérdidas pueden llegar hasta el 60%, siendo directamente proporcionales al grado de infestación.

Uno de los daños más preocupantes es la afectación del stand de plantas, que pone en riesgo la uniformidad y el desarrollo del cultivo. Por ello, existen tratamientos de semillas que ayudan a proteger la planta durante las primeras semanas o los primeros 10 días, etapa crítica para la supervivencia y vigor de las plántulas.

Manejo

Para un manejo eficiente, Vargas subraya que es crucial entender los factores que favorecen la resistencia del gusano cogollero:

  1. “El uso repetido del mismo insecticida”.
  2. “La permanencia en el lote de rastrojo y malezas donde puedan sobrevivir los insectos”.
  3. “El monocultivo, es decir, la presencia continua en el lote del mismo cultivo que impide romper el ciclo de vida de las plagas”.
  4. “La biología de la plaga, especialmente su alta tasa reproductiva, ya que los insectos que se reproducen más rápido tienen más posibilidades de multiplicar la resistencia”.
  5. “La pérdida de enemigos naturales”.

Finalmente, Vargas destaca un punto clave que muchas veces se pasa por alto: el control biológico. “Por cada insecto dañino, se encuentran más de 50 parasitoides o depredadores que pueden actuar para su control”, afirmó. En el caso específico del gusano cogollero, a nivel mundial se han registrado 351 especies de controladores biológicos, de las cuales 263 son parasitoides y 88 son depredadores, lo que confirma que la naturaleza ofrece aliados poderosos que deben ser parte esencial del manejo integrado de plagas.

Fuente: Jovanna Vargas
Redacción: Publiagro

Foto: Rainbow
Foto: Rainbow