Los avicultores dicen que el aumento del precio en los derivados de la soya, insumo básico para el alimento de los pollos, los dejó al borde del colapso. Consideran que el Decreto Supremo 4139 termino de hundirlos y exigen su inmediata abrogación.

“Nos sentimos estafados, pisoteados y avasallados”, estas fueron algunas de las frases de representantes de diferentes asociaciones avícolas del país, luego de denunciar una “arbitrario alza de precios” de la harina de soya por parte de la industria aceitera, por lo tanto, exigen abrogar el Decreto 4139 que autoriza la libre exportación con garantías de abastecimiento interno, además de asistencia y reactivación productiva a través de créditos.
A través de Publiagro Noticias los productores avícolas solicitaron en forma urgente la abrogación del referido Decreto Supremo, retornar al sistema antiguo y abrir un diálogo con las autoridades nacionales para llegar a un entendimiento que no afecte a nadie y menos a la población que adquiere la carne y los huevos.
Los avicultores consideran que, si sube el precio de la soya, se verán en la necesidad de elevar el precio del kilo de pollo y es allí donde llega la disyuntiva, porque el referido Decreto les niega esa posibilidad. Por ello tienen que cargar con numerosas pérdidas.
“Muchos son los problemas que se han presentado a raíz de la elevación de los precios por parte de las empresas aceiteras. Es urgente sentarnos a dialogar ya que no podemos permitir que nos cambien las estructuras para perjudicarnos. Por ello esperamos que se apliquen las medidas correctas para solucionar este problema”, afirmó Sandoval a tiempo de señalar que el decreto solo favorece a la industria aceitera.
Por su parte Winston Ortiz presidente de Avipar SCZ, señaló que han tratado de lograr un entendimiento con las actuales autoridades del gobierno nacional, pero sin resultados.
Precisó que se requiere una planificación avícola nacional ya que el daño que han recibido es irreparable, al punto de que muchos productores han tenido que abandonar esta actividad. “Necesitamos regresar a la metodología anterior”, expresó Ortiz y lamentó que las autoridades no hayan hecho cumplir la reglamentación.
Se mostró de acuerdo en establecer un esquema de precios justos para todos al sostener que no desean dañar a la empresa privada de la soya, “pero tampoco tienen derecho a perjudicar a los productores avícolas”.
Fabián Romero presidente de ADA -Tarija, considera que han sido estafados por los productores de soya al elevar en forma desmesurada los precios de ese producto que es el alimento de los pollos.
“En Tarija tenemos una total incertidumbre con la situación planteada debido a la constante elevación de los precios de los derivados de la soya. No podemos proyectar ni tener estabilidad, por el aumento constante de esos insumos”, afirmó Romero.

Reclamó que debido a esta problemática en Tarija y muchos otros departamentos de Bolivia se están cerrado granjas, pues además del problema de la pandemia que afectó a todos, ahora con la elevación de precios de la harina de soya, la situación es más crítica.
A criterio de Juan Carlos Durán, presidente de ADA -SUD Yungas se debe abrogar el referido Decreto Supremo en el que se les obliga a mantener el precio del kilo de pollo.
“Esperamos que nuestros reclamos sean escuchados porque hemos sido avasallados, pisoteados por ese Decreto. La avicultura nacional debe ser reforzada. La Paz está muy preocupada por el precio de la soya, hay que vender el pollo a 18 Bs, si sube el alimento es justo que suba el pollo”, recalcó.
Desde Chuquisaca Rolando Párraga, presidente de la Federación de Avicultores (FDA-CH) sostiene que además de la elevación del precio de la soya, también han sufrido el aumento por el servicio de transporte para trasladar los pollos, aspecto que es otra problemática para su sector.
“Pedimos que las autoridades frenen el abuso que aplican las aceiteras con el aumento de precio de los productos que nos venden, esto es un atropello al sector”, exclamó el dirigente.
Héctor Cordero, presidente Federación de Avicultores Cochabamba (FDA-CBA) mostró su indignación al señalar que en muchos sectores del Gobierno se dice que los avícolas son subvencionados, pero señala que es todo lo contrario, pues es el sector avícola el que subvenciona y por lógica son ellos los que cargan con las pérdidas.
“En Cochabamba el 80% de los productores avícolas estamos descapitalizados. Ha cerrado un 35% de unidades productivas y esto tiene que frenarse. Cancelar 44 dólares por tonelada de alimento de soya nos coloca al borde del colapso”, afirmó.
A juicio de Cordero los reclamos que han presentado no han sido tomados en cuenta y en cuanto al Decreto considera que los amordaza por completo.
Fuente: Publiagro














