
El cegado anticipado se convierte en la única alternativa para proteger la producción, mientras las siembras tardías sufren por la sequía y escasez de diésel

Santa Cruz, los productores de trigo enfrentan una situación compleja debido a los vientos intensos que han azotado la región en los últimos días. Las ráfagas, que coincidieron con la etapa crítica de maduración del cereal, obligaron a muchos agricultores a cegar de manera anticipada sus cultivos, especialmente en parcelas sembradas con variedades no resistentes al desgrane. Esta medida, aunque necesaria para proteger parte de la producción, no está exenta de consecuencias, ya que representa una pérdida significativa de rendimiento y un incremento en los costos de cosecha, debido al mayor uso de maquinaria y diésel para levantar el trigo ya cortado.
Según Marín Condori, técnico especializado en producción triguera, la utilización de semillas resistentes al desgrane permite que los cultivos toleren mejor las ráfagas de viento.
El cegado anticipado consiste en cortar el trigo cuando ha alcanzado su maduración y llenado del grano, dejando el cultivo en el campo por aproximadamente cuatro días antes de levantarlo. Este proceso, aunque necesario para evitar la pérdida total por desgrane, genera un mayor costo operativo, ya que implica un incremento en el consumo de diésel y horas de maquinaria.

«No toda la producción triguera ha tenido que ser cegada, sino aquella que se desgrana fácilmente”

“No toda la producción triguera ha tenido que ser cegada, sino aquella que se desgrana fácilmente”, explicó. Además, Condori advierte que las siembras tardías enfrentan un doble desafío: su potencial de rendimiento se ve limitado por la poca humedad en el suelo, y en algunas zonas donde ya ha comenzado la cosecha, los productores enfrentan dificultades adicionales por la escasez de diésel.
“El problema de sequía es especialmente crítico en la zona de Pailón Sur; no ha llovido lo suficiente y esto afectará el rendimiento. La situación es diferente en el norte cruceño, donde las condiciones del suelo son más favorables y no se registran problemas de escasez de agua”, explicó Condori.
Condori informa que en las parcelas donde se han sembrado trigos tolerantes a los fuertes vientos y al desgrane, con un área de al menos 300 hectáreas destinada a semillas, ya se iniciará la cosecha en estos días, asegurando que estos cultivos podrán alcanzar un rendimiento más estable y minimizar las pérdidas por factores climáticos extremos.
Fuente: Marín Condori
Redacción: Publiagro














